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La pescadería Pelaia de Banfield, cuatro generaciones y más de 90 años de trayectoria

PASADO Y PRESENTE. La historia comenzó en 1929 y está enmarcada por la pasión, el trabajo y la unión familiar. En pandemia, cuidan al cliente y hasta realizan delivery. ?Queremos que el vecino se sienta como en su casa?, contó Leandro, uno de los integrantes del equipo a cargo.

La pescadería Pelaia de Banfield, un emblemático comercio de la zona que ya cuenta en su espalda con 90 años de atención al cliente, sigue de pie gracias a la pasión y la unión familiar. En época de pandemia, se adaptan para cuidar al vecino, uno de los pilares de su éxito. “Queremos que el banfileño se sienta como en su casa”, dijo Leandro, la cuarta generación a cargo.

El bisabuelo de Leandro fue el fundador de la pescadería, que comenzó a funcionar en 1929. Vivía en Capital, en los conventillos, donde ya se dedicaba a la venta de pescado. A fines de 1928, compró dos terrenos en Banfield, con intenciones de mudarse a zona Sur. “Venía a la mañana para comercializar el pescado y a la tarde trabajaba en la edificación de su casa”, contó el lomense sobre el esfuerzo y empeño de su bisabuelo por progresar en la localidad.

Consciente de que viven gracias al cliente, Leandro explicó que a todos en la familia les apasiona el trabajo que llevan adelante y que anhelan que el vecino se sienta cómodo y a gusto: “Con mi hermanos hablamos y coincidimos en que queremos que el banfileño se sienta como en su casa cuando entra al local”.

A raíz de la pandemia, la pescadería (Alsina 664) cuenta con todo un protocolo de seguridad para cuidar a los vecinos y a los empleados: sanitizante para el calzado, alcohol en gel, un máximo de cuatro personas para ingresar al local y la utilización de barbijo y guantes para manipular la mercadería.

“El servicio de delivery ha crecido notablemente, sobre todo para la gente mayor, pero hay vecinos que no quieren salir por temor, lo que me parece perfecto, y aprovechan este servicio”, explicó el encargado, de 37 años, sobre uno de los servicios que ofrecen a los vecinos a partir de la cuarentena y el aislamiento. Si bien es una empresa familiar, tiene la particularidad de que los empleados también son parientes entre sí.

HISTORIA Y EMOCIÓN. Los almuerzos de los domingos y las reuniones fueron fundamentales para que todos los integrantes conozcan la historia de la empresa familiar. “La pasta y las canciones de fondo eran el ambiente en el que se contaban millones de anécdotas, relatos que se van pasando, cosas que me decía mi papá y que aprendió de mi abuelo”, acotó.

“Cuando ves Banfield, sus árboles, las calles empedradas, las viviendas con estilo inglés y el comercio, que te atienden distinto, te das cuenta de que es el hogar de uno”, concluyó Leandro, con unas palabras de amor hacia su querido Banfield, por supuesto heredado de sus antepasados.

Para los amantes del pescado y los mariscos, el local cuenta con un perfil de Instagram, donde sube contenido sobre la mercadería a disposición y otra información útil: @pescaderiapelaia.

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