Los presidentes de ambas cámaras rubricaron dos resoluciones para que los sueldos de los legisladores no aumenten durante los próximos 180 días.
La oposición había presentado un proyecto esta semana en el Senado para congelar las dietas.

A partir de un acuerdo que tejieron el oficialismo y la oposición en el Congreso, los sueldos y las dietas de los diputados y los senadores permanecerán congelados por 180 días tal como lo exigía un sector de la sociedad en medio de un contexto de emergencia social.

La medida que se oficializó con la firma de los presidentes de ambas cámaras, Sergio Massa y Cristina Kirchner, responde a un pedido que se hizo escuchar con fuerza sobre todo durante tratamiento del proyecto de Solidaridad Social y Reactivación Productiva.

Desde el oficialismo explicaron que la decisión se adoptó teniendo en cuenta que “resulta imprescindible transitar el camino de la austeridad en la función pública, guiados por la ética de la solidaridad y promoviendo políticas acordes a la realidad".

El jueves la bancada de senadores de Juntos por el Cambio había presentado un proyecto de resolución para suspender por seis meses los incrementos de las dietas de los senadores y solicitar que se revisen los parámetros para determinar aumentos en el futuro.

A comienzos de la semana, el líder de la principal bancada de la oposición, Luis Naidenoff, había considerado que era necesario “discutir el costo de la política” y que se requería de “un gesto contundente”. Finalmente ese guiño llegó.

El último aumento de las dietas se produjo en septiembre de 2019. La resolución firmada por la presidenta del Senado, Gabriela Michetti y su par de Diputados, Emilio Monzó, establecieron un 10 % de aumento para noviembre, 10% para diciembre y otro 10% en enero. Este último incremento quedaría congelado con las dos resoluciones.

Los aumentos de diputados y senadores están atados a las paritarias de los trabajadores legislativos. Cobran un 20 % más al equivalente del sueldo de un empleado administrativo de la categoría más alta del Congreso, lo que actualmente ronda los $ 130 mil.

A eso se le suman los montos extra por gastos de representación y “desarraigo” en el caso de los legisladores que viven en el interior. Los canjes de pasaje por dinero generaron un gran revuelo cuando se conocieron públicamente y el Cambiemos los tuvo que derogar por decreto.