El volante que pegó la vuelta al Granate antes de tiempo desde Hungría donde fue campeón, expresó sus ganas de permanecer en el plantel y afianzarse en el club que lo vio nacer.
Lodico se sumará al plantel y tiene ganas de ganarse un lugar.

En los últimos años, Lanús ha catapultado a Primera División a un gran número de jugadores formados en la cantera. Uno de ellos, Gastón Lodico, debutó de la mano de Ezequiel Carboni en enero de 2018. Con la salida del Kely, no tuvo mucho rodaje y fue cedido 18 meses al Ferencvárosi Torna de Hungría, con el que se consagró campeón.

Sin embargo, no fue mucho lo que jugó. Y seis meses después regresa al Granate. "Hace poco hablé con (Luis) Zubeldía, tenemos una buena relación al igual que con los dirigentes. Espero saber qué se decide con la vuelta del fútbol en Argentina, pero siempre con ganas de afianzarme en el club que me vio nacer", expresó el joven de 21 años.

Leé también:  Se abre una luz de esperanza

Habrá que ver ahora qué deciden los dirigentes y el cuerpo técnico. El presidente Nicolás Russo había adelantado que los 11 jugadores que regresaran de sus préstamos iban a ser cedidos nuevamente. Por casos, José Luis Sinisterra arregló en Platense y Leonardo Flores en Atlanta, donde esperan la decisión de Matías Donato. Pero el caso de Lodico no estaba contemplado, ya que iba a quedarse en la capital húngara hasta junio de 2021.

"Tengo ganas de volver a Lanús y tener la revancha. Es un club que amo y con el que sueño grandes cosas. El fútbol argentino es más competitivo y parejo que el húngaro. Acá el juego es un poco más físico y más veloz", explicó el nacido en Avellaneda, que en estos días regresará a la Argentina en un vuelo de rapatriación.

Leé también:  Lanús ya se bajó del mercado de pases

Por otra parte, el volante contó como fueron los festejos en plena pandemia: "Sabemos lo que se vive en el mundo y poder tener la posibilidad de festejar el título con toda la gente es algo muy lindo. Al principio jugábamos sin público, después de un par de partidos se empezaron a sumar algunos hinchas con distancia de tres o cuatro butacas entre las personas y ya para el final la gente pudo llenar el estadio".

El Gato posa con la copa de campeón en Hungría.