El Granate enfrentará el sábado a Vélez, con la chance de meterse en la Copa Sudamericana 2020. Sin embargo, la historia le juega en contra. Ganó dos de los últimos 20 partidos que disputó en el José Amalfitani de Liniers.
Lagos y Sand, en el festejo Granate del Apertura 2008, uno de los últimos triunfos en Liniers.
Lagos y Sand, en el festejo Granate del Apertura 2008, uno de los últimos triunfos en Liniers.

No tan lejos en la Superliga Argentina de Fútbol, el rumbo de Lanús no era el indicado. De la mano de Ezequiel Carboni, el equipo sumaba derrotas y el promedio comenzaba a ser una preocupación latente.

Sin embargo, con el desembarco de Luis Zubeldía, el Granate encontró equilibrio, solidez y resultados. Dejó de pensar en el descenso en esta temporada y de repente se encontró con la gran posibilidad de jugar una copa internacional: la Sudamericana 2020.

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En 20 fechas, Zubeldía obtuvo nueve victorias, cinco empates y seis derrotas. Sacó 32 de los 60 puntos en juego y llegó a la última fecha vivo.

Si el Granate suma una victoria frente a Vélez en el estadio José Amalfitani (sábado a las 17.45, dirige Germán Delfino), habrá logrado el impensado objetivo. Pero si empata o pierde,  deberá esperar resultados de otros cinco equipos, que pueden alcanzarlo o superarlo: Talleres de Córdoba y  Tigre (ambos con 33), Hurácan, Aldosivi de Mar del Plata y Godoy Cruz de Mendoza (todos con 32).

Lanús ocupa, con 34 puntos, el noveno puesto, y es el último en zona clasificatoria, luego del 3-1 sobre Belgrano de Córdoba. Y los números en Liniers no son muy alentadores. De los últimos 20 enfrentamientos, Lanús ganó dos: Torneo 2012 por 2-0 (Mauricio Pereyra y Víctor Ayala) y Apertura 2008 por 2-0 (Diego Lagos y el vigente José Sand), cortando una racha de 49 años sin éxitos visitando a Vélez. Luego, 13 éxitos velezanos y cinco igualdades.

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