Silvia Pérez Vilor publicó una carta en medio del juicio por el femicidio de su hija en la que suelta su dolor y arroja su versión en torno a todos lo actores que participan del proceso.

Mientras avanza el juicio por el femicidio de Anahí Benítez, la joven que fue hallada en una zona aledaña a la Reserva Santa Catalina, tras varios días de secuestro, la mamá de la joven hizo un análisis desde la emoción y la bronca por la delicada situación.

En las audiencias, declararon cuatro amigos cercanos a la muchacha, que no aportaron datos de gran relevancia. “Durante y después de la audiencia no pude contener mi llanto, que más allá de lo expresado hasta ahora se originó por el tremendo dolor de ver desfilar como testigos a los ‘supuestos’ cuatro mejores amigos de Anahí. Todos mintiendo, ocultando, difuminando sus declaraciones al punto de repetir infinitas veces ‘no sé, no recuerdo’ cosas que habían hablado conmigo”, escribió.

“Era esperable. En estos dos años y medio sólo una de sus amigas vino un día a mi casa y dos vinieron una vez a llevarse un recuerdo de Anahí. ¿Qué se puede esperar de un burro sino una patada? Lamento cada minuto que mi hija perdió con ellos pensando que la querían”, cuestionó la señora, y los acusó de mentirosos: “No quiero verlos ni escucharlos jamás en mi vida. Y cuando pidan justicia por Anahí no les crean. Cuando pudieron aportar algo mintieron alevosamente”.

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Por otro lado, se despachó contra el psiquiatra Tarragona, quien sostuvo que el principal acusado de violar a la adolescente no estaba en condiciones de continuar en el juicio a causa de padecer esquizofrenia y delirios místicos. “Dijo, entre otras cosas, que cuando entrevistó a Villalba éste en un momento le dijo que él se sentía hijo de Dios y sentía a Jesús a su lado. Por estos dichos el psiquiatra dijo que bajo presión el imputado profería expresiones psicóticas y por eso no se podía defender. (…) El psiquiatra Tarragona opina que quien dice ser hijo de Dios es un psicótico, por lo cual amigos yo también lo soy y muchos de ustedes también. Yo considero esto una aberración además de una clarísima discriminación religiosa”, señaló Silvia.

“No quiero verlos ni escucharlos jamás en mi vida. Y cuando pidan justicia por Anahí no les crean. Cuando pudieron aportar algo mintieron alevosamente”.

EL FUTURO DE VILLALBA. En sintonía, apuntó contra el Tribunal por no haber definido varios detalles claves sobre el futuro de Villalba en la causa: “El TOC 7 determinó la suspensión del juicio para el imputado hasta que esté compensado, ya que su imputabilidad no está en discusión. Pero no aclaró quiénes lo van a evaluar y controlar para determinar cuándo va a estar en condiciones para no sentirse afectado por el debate oral. Fecha incierta. Quizás nunca. Según las propias palabras del Tribunal”.

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Finalmente, Silvia se mostró muy dolida y molesta por el accionar de los familiares y amigos de Bazán, quien por ahora es el único acusado por el caso de Anahí. “Todos los días que concurro a las audiencias me encuentro con un bochinche y un circo en voces y ruidos altísimos pregonando la inocencia de Bazán. Me parece una total falta de respeto hacia la víctima y su familia. Ellos están de fiesta. Nosotros estamos en un duelo eterno y tremendamente doloroso”, expresó.

“Nadie recuerda el sufrimiento y la muerte de mi hija que supera con creces el dolor que pueda provocar tener un hijo preso, o un amigo preso”, completó Pérez Vilor.