Soledad Mennutto tiene 29 años y creó un emprendimiento que se basa en transmitir un mensaje claro: “No hay cuerpos imperfectos”.
es diseñadora gráfica, estudia relaciones públicas y se dedica a su emprendimiento junto a su pareja y a sus suegros.
es diseñadora gráfica, estudia relaciones públicas y se dedica a su emprendimiento junto a su pareja y a sus suegros.

Muy segura de sí misma y sobre todo de lo que quiere transmitir a una sociedad estereotipada por un modelo de perfección que no es real, es lo primero que destaca a través de su relato y su actual trabajo, la lomense Soledad Mennutto que hace más de un año creó Mennu: un emprendimiento de remeras sublimadas que se destaca por dejar un mensaje contra la gordofobia.

“No hay cuerpos imperfectos, hay miradas que están estructuradas culturalmente y comenzar a concientizar sobre ello, fue el primer paso de este proyecto familiar que comenzó cuando estaba haciendo un trabajo para la facultad”, recuerda Soledad sobre el inicio de su emprendimiento que hoy lo lleva adelante junto a su actual pareja y a sus suegros.

Confeccionar remeras personalizadas de talles que van del XXS al 7XL es el trabajo que lleva adelante Soledad porque asegura que no se trata sólo de los talles grandes, “también hay personas muy flacas que sufren la discriminación de los talles y por eso abarcamos los dos extremos”, señaló Soledad que es diseñadora gráfica y estudiante de la carrera de relaciones públicas.

A la problemática de que existe una ley de talles que no está regulada se suma los costos de adquirir prendas grandes: “Siempre salen más caras porque los moldes son distintos a los standars y esto no te permite adquirir algo que te guste, que esté a la moda”, explicó.

A través de Mennu, Soledad puede vender sus remeras a un precio accesible y asegura que además de vender sus prendas al interior del país, recibe a través de las redes mucho agradecimiento: “La mayoría me dice que gracias a Mennu se sienten parte del mercado de la indumentaria”, resaltó.

“Mi cuerpo no quiere tu opinión”, “Ya sé que soy gorda”, “Si amas a alguien no quieras cambiar su cuerpo”, “El talle único, no es el único talle” y “Tu gordofobia no es mi problema, sólo son algunas de las frases que fue ideando Soledad para estampar en sus remeras porque asegura que “todos tenemos espejo, y sabemos como somos. Esto va más allá de decirle a alguien que es gordo, porque pasa también con el flaco, con el alto. Las características físicas no nos definen como personas”, manifestó la lomense que vivió la discriminación de algunas de sus ex parejas: “Me pasó cuando era muy chica, cuando uno no sabe valorarse, es muy difícil despertar de eso. Por eso quiero transmitir este mensaje porque yo estuve rodeada de personas gordofóbicas”.

SU FUTURO PUESTO EN LOMAS. A pesar que arrancó hace muy poco con su proyecto, sueña con crecer. Soledad ya está creando nuevos diseños, renovando sus prendas que además de frases tienen diferentes dibujos y algunas las hace a pedidos, pero augura con poder hacer una gran campaña de concientización en Lomas. “Me encantaría encarar una iniciativa donde se pueda hablar de esta problemática, que se pueda educar y porque no organizar un gran desfile con cuerpos naturales porque tenemos la mirada configurada de una determinada manera y siento que de a poco puede ser derribada”, resaltó y además sueña con poder tener su propio local en Lomas.

Del 19 al 23 de noviembre Soledad va a estar presentando su marca en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) donde estudia actualmente, pero para adquirir sus prendas se pueden hacer los pedidos en https://www.facebook.com/mennu.remerasparatodxs o en Instagram @mennu.remeras. ■