La mujer que viajaba en un automóvil con pedido de secuestro dijo que la actuación de la Policía fue una "bomba de humo" y calificó al episodio como "una situación irrelevante". 

La mujer del exfuncionario dijo que nunca estuvo detenida.

Alessandra Minnicelli, esposa de Julio de Vido y exfuncionaria de la Sindicatura General de la Nación, dijo que la retención de su auto que el miércoles realizó la Policía de la Ciudad de Buenos Aires mientras viajaba a la cárcel de Marcos Paz por tener pedido de secuestro, sirvió como "una bomba de humo para tapar muchas malas noticias sobre este gobierno y sus funcionarios".

"Más allá de ser una situación irrelevante en todo lo que se sigue inventando, fue una noticia que sirvió como bomba de humo para activar las redes y tapar muchas malas noticias sobre este gobierno y sus funcionarios", dijo la esposa del ex ministro de Planificación, a través de su cuenta en Facebook.

El Chery QQ de la mujer de De Vido, que iba de acompañante, fue interceptado ayer en General Paz y Lope de Vega luego de que el sistema "Anillo Digital", lo reportó con pedido de secuestro judicial.

El vehículo fue secuestrado y tanto Minnicelli como el hombre que conducía se dirigieron a una dependencia policial para realizar las diligencias correspondientes, según agregó la fuente, aunque la esposa de De Vido negó haber concurrido a una comisaría.

La esposa de De Vido nunca estuvo detenida, como trascendió en las primeras versiones que se conocieron sobre el hecho, en el que inteviene el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correcional N°58.

Según explicó Minnicelli hoy en un comunicado, mientras se dirigía al penal de Marcos Paz, donde está detenido De Vido por supuestos desvíos de fondos en Yacimientos Carboníferos Río Turbio, efectivos de la Policía de la Ciudad a bordo de una moto detuvieron la marcha del auto.

"El radar indicaba que mi auto tenía una orden judicial y debían verificar de qué se trataba, porque nadie sabía bien de qué se trataba y no encontraban ni al juez ni a su secretaria", indicó y agregó: "Nunca fui notificada de ninguna orden judicial o restricción para circular sobre mi auto".

"La anécdota concluyó con la llegada del abogado de Julio y el pedido de la Policía de dejar el auto en el galpón de la comisaría para hacer una 'pericia' dispuesta por el juez. Nunca fui a ninguna comisaría, ni estuve detenida", concluyó Minnicelli.