El fiscal Gerardo Pollicita investiga al último presidente de la entidad durante el gobierno de Mauricio Macri y a responsables de la firma por supuesta defraudación y perjuicio al Estado.

El fiscal federal Gerardo Pollicita imputó a Javier González Fraga, el último titular del Banco Nación durante el Gobierno de Mauricio Macri, por un préstamo de $18.500 millones que la entidad financiera le otorgó a la cerealera Vicentin, que cuatro días antes de la asunción de Alberto Fernández como nuevo presidente se declaró en default.

La Justicia investigará si hubo defraudación y perjuicio contra el Estado nacional, a raíz de que el crédito otorgado por el Banco Nación superó todos los límites establecidos por la normativa vigente, e incluso, posteriormente, Vicentín habría obtenido sin fundamento una refinanciación de su deuda sin hacer ninguna de las cancelaciones correspondientes.

La deuda que la agroexportadora arrastra con el banco estatal alcanzaría los U$S350 millones de dólares, lo que representa un 20% del patrimonio de la entidad.

En su dictamen, Pollicita se basó en un informe del Banco Nación que permitió detectar millonarios préstamos que la empresa tenía sin saldar, a pesar de que entre 2015 y 2018 Vicentin tuvo “un considerable crecimiento aumentando sus ventas, lo que le permitió pasar de ser la decimonovena empresa con mayor facturación del país y la cuarta cerealera en ese ranking, al sexto puesto general y primero en su actividad”.

Esto sucedió mientras sus pasivos con distintas instituciones financieras aumentaban.

La sospecha planteada por la fiscalía es que la deuda de Vicentin con el Nación “habría sido posible gracias a los vínculos de la empresa con funcionarios del anterior gobierno nacional y del BNA, y a sus aportes proselitistas a favor de ‘Juntos por el Cambio’.

Vicentin fue el principal aportante privado del macrismo durante la campaña presidencial de 2019.

La Justicia se propone reconstruir la ruta del dinero y estudiará la legalidad de los préstamos y una posible violación de normativas en perjuicio de las arcas públicas.

Por eso fueron imputados los dos responsables de la empresa, Alberto Padoan y Gustavo Nardelli, que en los próximos días podrían ser llamados a declarar.

La deuda de Vicentin con el Nación representa el 78% de su pasivo: el resto corresponde al Banco Provincia de Buenos Aires, con 1600 millones, al Hipotecario le debe 700 millones y al Macro 500. Los bancos privados, evidentemente, no asumieron máximos riesgos.

Esta semana la empresa fue suspendida por la bolsa de Rosario, no puede operar y tiene un pedido de quiebra de una de las empresas que le vendía granos. Ahora la investigación penal apunta a sus directivos a y a los ex funcionarios que facilitaron los préstamos millonarios del Banco Nación.