Una técnica sencilla para cambiar la apariencia de los clásicos modelos de piezas decorativas de madera. El último toque llega de la mano de los acrílicos.

 

Materiales

  • Piezas de madera
  • Masilla epoxi
  • Taladro y caladora
  • Cartón
  • Cinta de enmascarar
  • Tiza
  • Glaseador para acrílicos Monitor
  • Papel metalizado de cocina
  • Acrílicos Monitor: amarillo imperio, chocolate, marrón africano,
    blanco, verde esmeralda, negro
  • Pinceleta, pincel chato pequeño y pincel de cerda gastado
    Barniz Satinado Monitor

1. Resultado final

2. Pintar toda la pieza con una mezcla de acrílicos amarillo imperio y chocolate, utilizando la pinceleta. Dejar secar. Aplicar una mano liviana de glaseador y, sobre ella, pincelar con marrón africano y un poco de negro. Rayar la superficie con el pincel gastado para simular vetas de madera.

3. Preparar un molde ovalado de papel y marcar su contorno con tiza en el frente de la pieza. Con el taladro realizar una perforación en el interior del óvalo. Introducir por allí la sierra de la caladora y calar siguiendo la forma marcada.

4. Forrar un recorte de cartón con papel metalizado y sostenerlo con cinta en el interior de la pieza cubriendo el óvalo. Mezclar los dos componentes de la masilla y modelar rollitos. Ubicarlos en el interior del óvalo realizando un diseño, teniendo en cuenta que todas las piezas se peguen entre sí y a la madera. Dejar fraguar.

5. Una vez fraguada la masilla, retirar el cartón forrado de la parte posterior. Pintar todo el modelado con un pincel chato y acrílico negro, tanto por el frente como por el reverso. Cuidar de no manchar los bordes de la madera. Dejar secar.

6. Para simular el hierro oxidado, manchar la superficie con una mezcla de verde esmeralda y blanco. Descargar el exceso de pintura en un papel y frotar algunas zonas del modelado con la técnica de pincel seco. Proteger toda la pieza con dos manos de Barniz Satinado.