En 2015 había más de 115 mil trabajadores formales y en 2018 bajó a 98 mil debido a las importaciones, la devaluación y la baja en las ventas.
Con los empleos informales, la pérdida asciende a 30 mil.
Con los empleos informales, la pérdida asciende a 30 mil.

La apertura de importaciones, la suba de precios por la devaluación y la caída en las ventas dañaron a la industria textil, que perdió 17 mil puestos de trabajo en los últimos tres años.

En septiembre de 2015 había más de 115 mil trabajadores formales, mientras que durante el 2018 la cifra disminuyó a 98 mil empleados. Y con los informales, la pérdida total asciende a 30 mil. Uno de los peores meses del año pasado fue noviembre, donde se registró una caída del 32,2% en términos interanuales. En cuanto a las importaciones, se desplomaron 40,7% durante noviembre en comparación con el mismo período de 2017.

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“El nivel de actividad es cada vez más grave, lo tenemos muy monitoreado y el sector está cada vez peor. Si se compara el tercer trimestre de 2018 con el mismo período de 2011, la caída en el sector textil es del 37% y de 33% en el de indumentaria. Es la debacle del ciclo de producción de la cadena”, expresó Ariel Schale, director ejecutivo de Pro Tejer.

Para este año, la Fundación no espera datos más alentadores sino una profudinzación de la crisis económica.