El presidente brasileño, afirmó este domingo que las elecciones presidenciales van a terminar uniendo al país a pesar de ser las más imprevisibles y polarizadas desde el regreso de la democracia, en 1985.
A pesar de la situación del país, el actual presidente se mostró positivo.
A pesar de la situación del país, el actual presidente se mostró positivo.

"Desde el primer momento pregono mucho la armonía. Así que termine el pleito, ustedes verán que los brasileños van a unirse. No tengo duda de eso", declaró Michel Temer a los periodistas tras votar en un colegio del barrio Alto de Pinheiros, en la zona oeste de Sao Paulo.

"Esa cosa de brasileño contra brasileño no existe. Tiene que ser brasileño con brasileño. Y estas elecciones van a mostrar exactamente eso", agregó el mandatario.

Estas elecciones se han caracterizado por un clima de radicalización y polarización entre el socialista Fernando Haddad y el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien fue acuchillado durante un mitin el 6 de septiembre pasado.

Temer afirmó que, cualquiera que sea el vencedor, el resultado de las urnas será respetado debido a que es la voluntad del pueblo.

"La voluntad del pueblo es la que determina. Eso está previsto en la Constitución. El poder no es nuestro. Quien venza, sea Bolsonaro o Haddad o el que sea, el poder es del pueblo", subrayó.

Bolsonaro, favorito en las encuestas, ha dicho que no aceptará otro resultado que no sea el de su victoria.

Según las últimas encuestas, difundidas este sábado, Bolsonaro, un polémico candidato por ser defensor de la dictadura militar (1964-1985) y por sus declaraciones machistas, racistas y homófobas, ganará la primera vuelta de las elecciones presidenciales con una votación en torno al 40 % de los votos válidos, en tanto que Haddad lo escoltará con el 25%.

Según los sondeos, como ninguno alcanzará más de la mitad de los votos válidos, Bolsonaro y Haddad tendrán que medirse en una segunda vuelta prevista para el 28 de octubre.