Franz Kafka dejó un rico legado literario y muchas de sus obras obtuvieron su justiciero reconocimiento después de la muerte del escritor.

Ese legado quedó en medio de un tironeo legal. La biblioteca nacional de Israel compartirá en internet el archivo reunido del escritor, después de recibir la última parte de una colección de escritos del autor de “La metamorfosis” y después de ganar una batalla por la propiedad de parte de su patrimonio literario.

Los documentos pertenecían a las hermanas Eva Hoffe y Ruth Wiesler, quienes argumentaban que los habían heredado legalmente de su madre, Esther Hoffe.
Hoffe, a su vez, fue la secretaria de Max Brod, amigo y biógrafo de Kafka, quien desestimó el último deseo del autor de quemar toda su obra no publicada.

Sin imaginar estos litigios, el autor de “La metamorfosis” murió a causa de la tuberculosis en 1924, a los 40 años, y fue enterrado en Praga.
Sin imaginar estos litigios, el autor de “La metamorfosis” murió a causa de la tuberculosis en 1924, a los 40 años, y fue enterrado en Praga.

Este entuerto legal no es nuevo y ya desde 2008 la biblioteca ganó una serie de resoluciones legales que le otorgan la propiedad de los documentos. La institución apeló entonces a las claras instrucciones que figuran en un testamento escrito por Brod, quien murió allá por 1968.

La biblioteca dijo que desde que los procedimientos legales terminaron en 2016 estuvo acopiando los documentos de sitios de Israel y Alemania y, finalmente, de un banco suizo.

De esta forma, la Biblioteca Nacional de Israel comenzó a exponer cientos de cartas, diarios, cuadernos, bocetos y escritos a mano del autor, que llegaron en julio desde Zurich, guardados en 70 carpetas del archivo de su amigo Max Brod.

El valioso archivo incluye tres versiones en borrador de la historia “Preparativos de boda en el campo”, un libro de ejercicios en el que practicaba hebreo, cientos de cartas personales a Brod y otros amigos y diarios de viaje.

Los ESCRITOS ESTABAN EN MANOS DE las hermanas Eva Hoffe y Ruth Wiesler, quienes argumentaban que los habían heredado de su madre.

Otro hallazgo interesante son algunos dibujos hechos por Kafka, a los que se sumó un cuaderno inédito con garabatos y esbozos de figuras humanas y situaciones humorísticas, recopilados en una libreta hasta ahora desconocida.

Los papeles que Brod no quiso incinerar se esparcieron por el mundo, muchos manuscritos llegaron a manos de los sobrinos del escritor, en Inglaterra, a principios de los ‘70 y hoy se encuentran en Oxford.

Sin imaginar estos litigios, el autor de “La metamorfosis” murió a causa de la tuberculosis en 1924, a los 40 años, y fue enterrado en Praga.

La obra de Kafka está considerada una de las más influyentes de la literatura universal y está plagada de temas y arquetipos sobre la alienación, la brutalidad física y psicológica, los conflictos entre padres e hijos, personajes en aventuras terroríficas, laberintos de burocracia, y transformaciones místicas.

Fue autor de las novelas “El proceso”, “El castillo” y “El desaparecido”, la novela corta “La metamorfosis” y de un gran número de relatos cortos.