Con tantos de Noir, Vegetti y Novillo, Belgrano le ganó a Temperley por 3 a 1 (descontó Guevgeozián en el final). El equipo de Aldirico no estuvo preciso y se mostró endeble en defensa.
Temperley no aprovechó las chances que tuvo y sufrió ante la contundencia de Belgrano.
Temperley no aprovechó las chances que tuvo y sufrió ante la contundencia de Belgrano.

En Barrio Alberdi, Temperley padeció la eficacia de Belgrano que, sin ser avasallador pero con mucha contundencia, le ganó por 3 a 1 y dejó en la cuerda floja al DT.

Desde el “vamos”, Aldirico planteó un equipo retraído en su propia mitad del campo con una línea de cinco defensores. Claro que, acumular hombres en defensa no tiene un derivado directo hacia una mayor solidez ni mucho menos en que eso vaya a evitar que te marquen. Por el contrario, a la primera chance con algo de precisión que tuvo Belgrano, llegó el gol. Sobre los 13 minutos, Vázquez puso a Noir de frente al arco y el ex Boca anotó con un remate cruzado.

Leé también:  “Con Barracas, un partido difícil”

Con la ventaja, el local llegó en varias oportunidades pero la falta de firmeza a la hora de defender lo expuso y permitió que Temperley se metiera en partido. Sin armas muy claras, las escaladas de Asís y el empuje de Baldunciel le alcanzaron para exigir en, al menos, dos ocasiones a Rigamonti: Guevgeozián fue el encargado de llevar peligro al área Celeste.

En el complemento, antes del minuto, Belgrano volvió a golpear. Luján sacó un violento remate que dio en el pecho de Castro y, en el rebote, Vegetti se la llevó puesta para convertir el segundo. La noche se hizo muy cuesta arriba para Temperley que, entre la falta de claridad propia y la contundencia de los cordobeses, tenía que salir a descontar.

Leé también:  Perazzo: “Lo del primer tiempo fue el ideal que pretendo”

No solo no lo logró sino que además el Pirata encontró el tercero. Sobre los 38, Novillo ganó de cabeza en el área y liquidó el partido.

En el cierre, Guevgeozián puso el 3-1 aprovechando un rebote. La derrota expuso al DT y el futuro es incierto. En el horizonte está el puntero...