La última vez que el Indec informó una cifra similar fue en el tercer trimestre de 2006. Creció la cantidad de subocupados y la informalidad laboral. El panorama no es positivo de acá a fin de año.
La oferta de trabajadores continuará creciendo por encima de la demanda.
Los jóvenes son los más afectados por la crisis que atraviesa el mercado laboral.

Después de 13 años, el desempleo volvió a ubicarse en torno a los dos dígitos en Argentina. Producto de la crisis y las políticas de ajuste del Gobierno nacional, la tasa de desocupación subió del 9,1% al 10,1% durante el primer trimestre del año, lo que significa que hay casi 2 millones personas sin trabajo en todo el país, 220 mil más que un año atrás.

Los datos publicados por el Indec reflejan la dura realidad que atraviesan la economía, a pesar de que el Gobierno insiste con el mensaje de que la recesión tocó fondo. Hay que remontarse al tercer trimestre de 2016 para encontrar un nivel de desempleo de dos dígitos como el que se conoció hoy. En ese entonces la desocupación había llegado al 10,2%.

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El distrito de Ushuaia es el que registró el índice de desempleo más alto del país con un 13% de desocupados; seguido por el Conurbano bonaerense y Rawson-Trelew, con un 12,3%, y el Gran Rosario donde la cantidad de personas sin trabajo llega al 11,7%.

La subocupación, además, pasó del 9,8 al 11,8% y suman así 2.250.000 personas que están empleadas pocas horas y están dispuestas a trabajar más. Unas 420 más que hace un año atrás. Las explicaciones podrían encontrarse en la caída del poder adquisitivo de los salarios y el aumento del costo de vida que según el Indec llegó a los $30.377 para una familia tipo.

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Otro dato de alarma es el del empleo no registrado o “en negro”. El índice en ese rubro pasó del 33,9 al 35% y eso significa que 4,6 millones de personas se desempeñan en la informalidad.

Los resultados significaron un duro golpe a la Casa Rosada. Es que “la mitad de las personas que entraron al mercado laborar no consiguió trabajo y la actividad no pudo contrarrestar el aumento de la población económicamente activa (PEA)”, explicó Nuria Susmel, economista senior de la consultora FIEL.