El discurso que bajó cada uno de los caudillos del PJ en la tercera sección electoral es de “mantener la humildad” y “recorrer barrio por barrio”.
El objetivo de los intendentes es repetir o mejorar la performance en octubre. Foto: Adrian Lugones

La aplastante victoria del Frente de Todos en las urnas en el Conurbano bonaerense modificó sobre la marcha la estrategia de los intendentes de la región, que apelan a administrar la victoria para ganar en primera vuelta en las elecciones de octubre.

El mensaje que bajaron los caudillos del PJ en la tercera sección electoral fue similar en casi todos los distritos, más allá de los matices: hay que “recorrer barrio por barrio”, “ahora empieza una nueva campaña” y hay que “mantener la humildad” para garantizar el triunfo en las generales.

El jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, explicó esa estrategia de una manera muy gráfica: “Ahora empezamos de cero, hacemos de cuenta que esta elección fue únicamente una encuesta y vamos a trabajar barrio por barrio, calle por calle, llevando nuestras políticas públicas a todos los avellanedenses”.

Si bien todo parecería indicar que la reelección de cada mandatario está al alcance de la mano, al igual que el desembarco de Alberto Fernández y Cristina Kirchner a la Casa Rosada, siempre y cuando el resultado se repita o mejore dentro de dos meses, el tono es de extrema cautela.

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Mariano Cascallares, de cara a los comicios generales, señaló que la campaña a partir de ahora “seguirá con la meta de interpelar a los vecinos y generar la esperanza de que es posible un camino diferente, de inclusión e igualdad de oportunidades”.

El objetivo es llegarles a los que no votaron al Frente de Todos y evitar cometer errores no forzados para consolidar la base del último domingo o mejorar la performance. “Todavía no ganamos. Se gana el 27 de octubre”, resaltaron públicamente los intendentes.

Esa línea discursiva bajó directamente en boca de Alberto Fernández, Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa en el búnker del Frente de Todos, en el barrio de Chacarita.

El jefe comunal de Esteban Echeverría, Fernando Gray, apuntó: “Ahora viene una etapa que no va a ser fácil. El 11 de diciembre no vamos a apretar un botón y empezar a ser felices, pero vamos a empezar a trabajar para un país mejor. Nos mintieron, nos engañaron. Nos estafaron y el que pagó los platos rotos fue el trabajador”.

La autocrítica sobre lo que falta hacer en cada uno de los municipios y el oído atento a los reclamos de los vecinos será otra de las premisas que sostendrán. Gray remarcó: “Tenemos que ir por lo que nos falta. Nos falta mucho en el Distrito, pero necesitamos el apoyo provincial y nacional que hasta ahora no tuvimos”.

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El foco en la situación económica y los cuestionamientos a las políticas del Gobierno de Mauricio Macri no cesarán. Tampoco la apertura hacia otros sectores. “Hay que convocar a los que piensan distinto y cualquier concepto que tenga que ver con la división debemos descartarlo, hay que hablar de unidad”, precisaron.

Habrá que ver si la táctica sirve o resulta a largo plazo.

GOLPEADO, JUNTOS POR EL CAMBIO NO SE BAJA DE LA PELEA

Si bien Néstor Grindetti fue el candidato más votado en las primarias de Lanús, los cuatro postulantes del Frente de Todos juntos superaron el caudal de apoyos que consiguió Juntos por el Cambio, lo que abrió la posibilidad de una vuelta del peronismo al Municipio.

El oficialismo acusó recibo del duro golpe que recibió el macrismo en la ciudad y el diputado provincial Adrián Urrelli reconoció que el mensaje en las urnas fue contundente.

"Hay un malestar que primó y que fue más fuerte que muchos valores que hemos expresado”, señaló, pero no se bajó de la pelea. “Soy un convencido de que está la posibilidad de que los vecinos piensen en la realidad de Lanús. Estoy convencido de que podemos seguir transformando Lanús”, dijo.