La Policía bonaerense inició de oficio la investigación para dar con el paradero de uno de los estafadores. El hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad.
Este es el hombre que por estas horas busca la Policía.

La voz desesperada al teléfono la confundió. Pensó que era su nieta y cayó en la trampa. Una jubilada de 84 años fue víctima de un engaño en Burzaco y le entregó $60 mil a un hombre que apareció en su casa y se hizo pasar por amigo de su hijo. Como todo quedó registrado en las cámaras de seguridad, la Policía bonaerense ahora busca a uno de los estafadores.

“La mujer no hizo la denuncia, pero ante la difusión del caso, se iniciaron actuaciones de oficio en la comisaría 2º de Burzaco”, dijo un jefe policial. “El video ahora es una pieza central de la investigación y estamos pidiendo que cualquier persona que pueda identificar a ese hombre se acerque a la policía o llame al 911”, señalaron los investigadores.

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Las cámaras muestras la secuencia completa. Un hombre, robusto de anteojos, boina y camisa celeste, se acerca a la vivienda ubicada en Bartolomé Mitre, entre Colón y Burzaco, y luego de un minuto ataja una cartera de cuero marrón con $60.000 adentro. Así como llegó, caminando, se aleja del lugar sin apuro y en la esquina dobla a la derecha.

El hecho ocurrió el lunes 22 de abril cuando la víctima, Angélica, recibió el llamado de una mujer que decía ser su nieta. “Me dijo 'hola abuela'. Primero pensé que no era, pero se enojó y me dijo '¿cómo no me conocés?' y ahí pensé que era Macarena”, contó a la señal Crónica TV.

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Aparentemente el engaño fue así. La mujer le dijo: “Estoy con papá, seguimos de vacaciones y tuvimos un problema con la plata, por la corrida cambiaria. Un amigo de él va a acercarse a tu casa, tirale el dinero que tengas por el balcón”.

Angélica recordó que la tuvieron como “media hora” al teléfono sin poder cortar y que durante ese lapso, cuando ella quiso contarle lo que sucedía a un nieto, que vive en el mismo edificio, no se lo permitieron. “Yo como una estúpida, les hice caso”, dijo la abuela

Luego apareció el ladrón de boina. “Yo no bajé, lo que tenía se lo tiré de la ventana. Eran “60.000, todos mis ahorros desde que estoy jubilada. Los guardaba por cualquier cosa, por si tenía que hacerme un estudio”, contó Angélica, quien dijo que recién se dio cuenta de que la habían estafado cuando llamó a uno de sus hijos para contarle lo que había sucedido.