De cara a las elecciones presidenciales de mayo, Luis Arce del MAS ganaría en primera vuelta pero de forma ajustada frente a Mesa y ante Áñez. En balotaje, perdería.
Arce tiene el apoyo de Evo, que se exilió durante el golpe de Estado.

El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, ganaría la primera vuelta de las elecciones presidenciales de mayo próximo en Bolivia pero perdería el balotaje, según una encuesta privada.

Arce reúne 32% de la intención de votos válidos para la primera vuelta, seguido por el ex presidente Carlos Mesa, con 23%, y la autoproclamada presidenta interina Jeanine Áñez, con 21%, según el sondeo de la firma Mercados y Muestras publicado por el diario paceño Página Siete.

Mesa y Áñez están en situación de empate técnico, debido a que la diferencia de preferencias entre ambos es menor al margen de error del trabajo, de 3%.

Arce (de 31% a 32%), Mesa (20% a 23%) y Áñez (14% a 21%) son los únicos postulantes que aumentaron la intención de voto con respecto a la encuesta de la misma firma en enero pasado, mientras los otros cuatro candidatos la disminuyeron.

Si bien la intención de voto está expresada en proporción de sufragios válidos, pues así lo estableció el Tribunal Supremo Electoral (TSE), la encuesta registró 16% de ciudadanos que votarán en blanco, anularán el voto o están indecisos.

No obstante, en los escenarios de segunda vuelta analizados, Arce aparece derrotado tanto por Mesa (48% a 37%) como por Áñez (48% a 36%), y solo supera a Luis Fernando Camacho, cuarto en la primera vuelta con 15% (40% a 37%).

Estos resultados son similares para la primera vuelta a los que arrojó una encuesta elaborada por la firma Ciesmori y publicada el lunes pasado, que mostró a Arce con 31,6% de intención de voto, seguido por Mesa, con 17,1%, y Áñez, con 16,5%.

En cambio, según aquel sondeo, para un eventual balotaje Arce aparece mejor posicionado que Mesa y peor que Áñez, pero en ambos casos en situación de empate técnico, pues derrotaría al ex mandatario con 40,8% a 40,7% y perdería ante la actual jefa del Estado con 43,6% a 42,3%.