Los hospitales del Quemado, Santa Lucía y Lagleyze atendieron a 27 personas.
En la mayoría de los casos, la responsabilidad fue de los adultos.
En la mayoría de los casos, la responsabilidad fue de los adultos.

Con 27 personas atendidas en los hospitales del Quemado, Santa Lucía y Lagleyze, la Navidad tuvo un descenso en la cantidad de heridos por pirotecnia.

El jefe de guardia del Hospital del Quemado, Eduardo Bursztyn, informó que el centro de salud recibió a diez heridos, de los cuales nueve fueron niños de entre los seis meses y los 14 años, aunque ninguno de gravedad. El médico atribuyó la marcada baja en la cantidad de lesionados -el promedio en otros años oscilaba los 350 casos- a las campañas de concientización y a la situación económica, dado el alto costo de los productos pirotécnicos.

Un bebé sufrrió una lesión en el cuello cuando su padre encendía pirotecnia mientras lo sostenía en brazos. Además, en los nueve casos de niños heridos “la responsabilidad fue de los adultos”.

En el caso más grave -un herido que llegó a la guardia con lesiones en los dedos tras explotarle pirotecnia en la mano- los médicos debieron realizarle una cirugía menor reconstitutiva.