La empresa alimenticia Bagley, del grupo argentino Arcor, invirtió 10 millones de dólares en una nueva línea de snacks cuya elaboración generó 200 puestos de trabajo.

Bagley

Este lanzamiento demandó una investigación de dos años en cuanto al logro de sabores y texturas y la incorporación de nueva tecnología, precisó la compañía.

Para el desarrollo de estos productos de copetín de la línea Saladix, la empresa destinó 10 millones de dólares a la compra de maquinaria y a la instalación de nuevas líneas de producción, al tiempo que se incorporaron más de 200 nuevos puestos de trabajo de  manera directa e indirecta.

Los nuevos productos se fabrican en el complejo industrial que Bagley posee en Salto,  provincia de Buenos Aires, predio que se construyó para ampliar la capacidad productiva para el negocio de galletitas y nuevas categorías, con un plan de inversiones que totalizará los 100 millones de dólares.