Será el 8 de febrero, un mes antes de lo previsto. Lo decidió el juez luego de que los abogados anunciaran que no recurrirían a la imputación por fraude fiscal y blanqueo de capitales.

infanta cristina
El juez que imputó a la infanta Cristina por los delitos de blanqueo de capitales y evasión adelantó hoy la declaración de la hija menor del rey Juan Carlos al 8 de febrero, un mes antes de la fecha fijada inicialmente.

La decisión se anunció después de que la defensa comunicó el sábado que renunciaba a presentar un recurso contra la imputación de la infanta. La Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado informaron al juez que tampoco impugnarían la medida.

Esta mañana, José Castro dijo a la prensa a las puertas de tribunales que estaba "obligado" a adelantar la comparecencia. Concretamente resolvió citar a la hija del rey para las 10 de la mañana del sábado 8 de febrero.

La infanta Cristina se convertirá así en la primer integrante de la familia real española en comparecer ante la Justicia por hechos delictivos en toda la historia democrática de España.

Si bien el abogado defensor Miquel Roca argumentó que la hija del rey había decidido renunciar a su derecho de recurso y presentarse "voluntariamente" a declarar, el juez remarcó en su resolución que la declaración "no es voluntaria".

Casto explicó que el adelanto no fue solicitado por la defensa de forma expresa, pero como entiende que la intención es "acortar plazos" decidió adelantar la declaración.

El 7 de enero, el juez instructor imputó a la hija del monarca delitos de blanqueo de capitales y evasión fiscal, penados con hasta 6 y 5 años de prisión respectivamente, por su condición de copropietaria de la sociedad Aizoon, a la que su esposo habría desviado más de un millón de euros de fondos públicos que se apropió indebidamente.

Esta la segunda vez en menos de un año que la infanta es llamada a rendir cuentas ante la justicia por su vinculación a los negocios presuntamente ilegales de su marido.

Pero en la primera ocasión, a principios de 2013, la defensa, la Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado apelaron la decisión y la imputación fue levantada.

Tras conocer la nueva imputación, el abogado de la infanta Miquel Roca adelantó que recurriría la medida, pero luego se planteó la posibilidad de no hacerlo, lo que finalmente se resolvió y fue comunicado el sábado al juez y a la opinión pública.

Roca señaló hoy en que la infanta Cristina decidió declarar ante el juez José Castro "cuanto antes" para aclarar una situación en la que está "absolutamente convencida de su inocencia".

En la misma línea, el letrado sostuvo que una vez que declare "habrá quedado todo muy definitivamente aclarado".
Según Roca, tal como afirma en el escrito presentado ante el magistrado, con su decisión la infanta quiere evitar "efectos colaterales", como son la dilatación de un procedimiento que considera injusto.

"Lo mejor que podía hacer es presentarse voluntaria", subrayó el letrado a las puertas de su despacho de Barcelona.

Desde 2011 la justicia investiga al duque de Palma y su ex socio, Diego Torres, por haber utilizado el Instituto Nóos, una fundación supuestamente sin ánimo de lucro, para hacerse con contratos de los gobiernos balear y valenciano, en manos del Partido Popular (PP), sin que mediara licitación alguna.

El juez sostiene que Aizoon fue creada para desviar el dinero apropiado ilícitamente por el Instituto Nóos, y que la participación de la infanta en la sociedad tenía como objetivo "tener un escudo frente a Hacienda", para que las actividades no sean investigadas.

Tras rastrear los movimientos financieros y fiscales de la hija del rey, el magistrado descubrió que la infanta y Urdangarín habían cargado a Aizzon gastos personales para apropiarse de los beneficios de esa sociedad, que a su vez no fueron declarados ante el fisco.

La hija del monarca se reunió esta semana con su defensa en Barcelona y en el Palacio de la Zarzuela, y posteriormente regresó a Suiza, donde reside actualmente.

En su paso por España no ha sido posible captar ni una sola imagen de la infanta, quien con su imputación vuelve a poner en problemas a la familia real, que atraviesa su peor momento de popularidad desde que estalló el escándalo.

Sólo en el último año, la Corona perdió nueve puntos de apoyo (41,3%), según una reciente encuesta publicada por el diario El Mundo.