El mega-operativo para la destrucción final de las armas químicas sirias comenzó hoy a ponerse en marcha, con la partida en dirección al país árabe de una fragata noruega que permirirá el transporte de esa peligrosa carga, según informó la prensa del país escandinavo.

Cape_Ray

La embarcación noruega que zarpó hoy desde de Limasol, en Chipre, integrará la flota de barcos noruegos y daneses que recogerán unas 500 toneladas de sustancias químicas en el puerto sirio de Latakia, para transportarlas al buque estadounidense "Cape Ray", especializado en su destrucción, según informó la Radio Noruega.

Según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia, las armas serán traspasadas al "Cape Ray" en un puerto italiano, cuyo nombre no fue mencionado, antes de ser destruidas en aguas internacionales.

El portavoz del Pentágono Frank Kendall dijo hoy en rueda de prensa que el "Cape Ray" partirá en dos semanas para iniciar la misión, ya que aún está siendo preparado en Portsmouth, en el estado de Virginia.

Según Kendall el buque tiene capacidad suficiente para destruir las armas químicas, una operación que -calculó- tomará aproxiumadamente 90 días.

El capitán del "Cape Ray", Rick Jordan, en tanto, señaló a la prensa que el barco necesita unos diez días para llegar al Mediterráneo, y que aún no le fue confirmado en qué puerto italiano atracará.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que establece que 500 toneladas de las sustancias tóxicas, entre ellas gas sarín y mostaza, serán transportadas en camiones rusos blindados y en 3.000 contenedores estadounidenses hasta el puerto sirio de Latakia, desde donde serán llevados al "Cape Ray".

La destrucción de las armas químicas sirias integra el acuerdo impulsado por el presidente ruso Vladimir Putin en septiembre pasado, que logró evitar una intervención armada estadounidense contra el país árabe, cuyo gobierno es señalado como culpable por la muerte de muerte de más de mil civiles en un ataque en la periferia de Damasco.

La ONU había establecido como fecha tope para el transporte el 31 de diciembre de 2013, pero el plazo no pudo cumplirse por los combates, problemas logísticos y el mal tiempo.

Las armas tienen que estar destruidas hasta mediados de 2014.