Cuando todo parecía perdido, la victoria de Guillermo Brown le dio una nueva oportunidad al Milrayitas, que sigue con chances de seguir en la B Nacional. Ahora, deberá ganarle a Morón y espera que Quilmes no sume tres puntos.
Los Andes no se fue al descenso y tiene una vida más para soñar.
Los Andes no se fue al descenso y tiene una vida más para soñar.

Luego del golpe que significó la derrota del sábado ante Chacarita, Los Andes festejó a lo grande, como si fuera propia, la victoria por 2-1 de Guillermo Brown ante Quilmes, en Puerto Madryn. Y el motivo es claro: fue un bálsamo para las ilusiones milrayitas, que aún sigue con vida y no se baja de la pelea por evitar el descenso a la B Nacional.

La sensación de hecho consumado que dejó la caída del sábado experimentó un giro de 180 grados en 24 horas y ayer, con la derrota del Cervecero, se renovaron las ilusiones, con un sueño que sigue intacto cuando todo parecía perdido.

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El 0-1 ante el Funebrero había dejado al Milrayitas al borde del descenso, ya que si Quilmes ganaba en Puerto Madryn le sacaba una diferencia inalcanzable en los promedios y lo condenaba a la B Metropolitana. Pero eso no paso. El Cervecero, que se fue en descanso en ventaja, no pudo mantener la diferencia conseguida ante Guillermo Brown y ahora está obligado a ganar la última fecha para cumplir el objetivo.

En este contexto, la jornada 25 de la B Nacional será para el infarto, con dos equipos obligados a ganar y sin margen para el error en busca de la permanencia en la divisional.

Y los números son claros: Los Andes necesita ganar su partido ante Morón, ya salvado, y esperar que Quilmes no le gane al ya descendido Olimpo para evitar el descenso.

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El Cervecero, sin embargo, depende de sí mismo: si gana, se salva, y si pierde, desciende, más allá de lo que haga el Milrayitas ante el Gallito.

Por eso, en la fecha 25, Los Andes tendrá que tener un oído en el Oeste, donde disputará su última chance, y el otro en la ciudad de la cerveza, a la espera de un “manito” gigante del equipo de Bahía Blanca.