Nada mejor que utilizar los sobrantes de cualquier parte de la casa para cambiarle la cara a una mesita y poder usarla en el exterior.

Materiales:

  • Cerámicos rojos sin curar
  • Armazón de mesa
  • Acrílicos: marrón africano, morado, chocolate
  • Esténcil de guarda
  • Pinceleta y pincel de cerda
  • Pegamento para cerámicos
  • Pastina
  • Protector para ladrillos

1. Resultado final:

2. Colocar la guarda de esténcil sobre un borde del cerámico y sujetar con cinta. Con un pincel de cerda poncear los colores sugeridos desde el color más oscuro al más claro. Repetir en los demás bordes.

3. Colocar el diseño central del esténcil y repetir el procedimiento anterior, dejando como luz en el centro el mismo color del cerámico. Pintar de igual modo el resto de los cerámicos.

4. Con el pegamento indicado adherir la cantidad de cerámicos necesaria para cubrir la tapa de la mesa. Presionar bien para asentar y eliminar excesos de pegamento.

5. Aplicar sobre los cerámicos dos manos de protector para ladrillos dejando secar bien entre una y otra.  Rellenar las juntas con pastina y limpiar bien el excedente.