Cocinar será la excusa perfecta para este trabajo. Reciclamos para lograr esta imitación de craquelado.

MATERIALES

  • Pieza de bizcocho cerámico
  • Acrílicos: chocolate, turquesa, verde manzana, manteca, bordó
  • Pincel chato Nº6 y pinceleta
  • Cáscaras de huevos blancos
  • Pátina color betún
  • Cola vinílica
  • Lija fina
  • Cordón y accesorios

1. Resultado Final

2. Con la pinceleta y acrílico color chocolate, pintar toda la pieza de bizcocho cerámico. Dejar secar. Con el pincel chato, pintar franjas sobre el cuello de la pieza intercalando los colores sugeridos. Dejar secar.

3. Lavar las cáscaras de huevo y quitar la membrana interna. Retirarla completamente. Este paso es imprescindible para que luego se adhiera sobre la pieza, de lo contrario, se despegará.

4. Trozar la cáscara en pedazos más pequeños para adherirlos a la superficie. Aplicar sobre la misma cola vinílica por sectores y apoyar sobre ella el lado cóncavo de la cáscara. Presionar con el dedo para que se quiebre y se pegue.

5. Una vez cubierto todo el cuerpo del jarrón, dejar secar bien. Aplicar con un paño la pátina color betún sobre toda la superficie para lograr un aspecto envejecido. Dejar secar muy bien.

6. Con una lija fina desgastar la superficie cubierta con cáscaras, de modo que el blanco de la base salga a la superficie. Pulir algunas zonas más que otras para obtener la apariencia del paso del tiempo. Lijar las franjas de color. Decorar con un cordón de color y una cuenta de madera o bijouterie a elección.