En el encuentro que disputaban el local Alvarado y San Jorge por el segundo ascenso a la B Nacional, los jugadores visitantes realizaron una "sentada" en protesta a los fallos del árbitro y el encuentro fue suspendido.
Los jugadores de San Jorge hicieron una protesta en el campo de juego.

La final por el segundo ascenso a la B Nacional terminó en escándalo y quedó en el centro de la atención. Y no es para menos. Cuando Alvarado de Mar del Plata le ganaba por 1 a 0 San Jorge de su estadio, los jugadores visitantes decidieron realizar una "sentada" a los 4 minutos del segundo tiempo en protesta por los fallos del árbitro Adrián Franklin, que les expulsó dos jugadores en el primer tiempo, y la definición quedó postergada, a la espera del fallo del Consejo Federal.

El árbitro dio por suspendido el encuentro luego de que los futbolistas del equipo visitante se negaran a seguir jugando, tras permanecer sentados sobre el césped del estadio José María Minella a modo de protesta, para abandonar el campo del juego minutos después. Tras lo sucedido, Alvarado "se dio" por ganado y festejó ante un estadio repleto el potencial ascenso a la B Nacional por primera vez en su historia.

"Se cagan en el trabajo nuestro. Es increíble. No pueden hacer esto. Es un robo", dijo Maxi Guardia antes de dejar el terreno y aseguró que la decisión había sido consensuada por el plantel en el vestuario durante el entretiempo: "No estábamos en condiciones de salir a jugar", afirmó.

La decisión de los futbolistas se dio porque, además de los dos expulsados (Guardia y Valdez), el árbitro amonestó a cinco futbolistas durante el primer tiempo. Y sobre eso, Ricardo Tapia dijo: "Hemos tomado esta decisión porque creemos que fue un 'afano' lo que pasó en el primer tiempo. Esperábamos un pésimo arbitraje, pero esto no. Nos robaron en la cara".

Hasta la suspensión, el elenco de Mar del Plata ganaba por 1-0, con un gol de Emiliano López sobre el cierre de la etapa inicial.