Durante una semana de septiembre de 1982, ocurrieron en Buenos Aires cuatro asesinatos nocturnos, sobrios en el despliegue y curiosamente idénticos, que parecían un mismo asesinato repetido cuatro veces.

Con el hecho en las primeras planas de los diarios, la Policía buscó al asesino durante casi un mes, de manera tan intensa como inútil. Finalmente resultó ser un joven de 19 años, que fue entregado por su propia familia y que no opuso resistencia al momento de su detención.

Ricardo Melogno era un muchacho raro, solitario y taciturno que, ya detenido, admitió los crímenes y los describió con lujo de detalles, sin mostrar emoción alguna durante su relato.

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Su testimonio no decía incoherencias, no deliraba frente a los funcionarios judiciales. De todos modos, el acto mismo era lo loco y los asesinatos eran tan específicos como carentes de motivo.

Sólo algunos memoriosos recuerdan los hechos y aquel extraño muchacho sigue detenido y para una de las profesionales que lo atendieron parece “más un empleado público que un asesino en serie”.

La historia de Ricardo Melogno se reconstruye en “Magnetizado”, un libro de Carlos Busqued, bastante difícil de encasillar.

En la publicación, el autor reconstruye los hechos a través de material periodístico y aprieta el REC de su grabador durante larguísimas horas para registrar las conversaciones con Ricardo Melogno, quien está alojado en el hospital psiquiátrico del complejo penal de Ezeiza.

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Durante las extensas conversaciones, el detenido visita la nebulosa época de los crímenes y recorre distintos momentos de una historia llena de piezas faltantes.

Narra su dura infancia, mientras su madre pasaba por el espiritismo y prácticas similares. También su fracaso escolar y su paso por el Servicio Militar Obligatorio, donde por estar bajo castigo, evitó su participación en la Guerra de Malvinas.

Melogno relata su paso por distintos centros de detención, en especial la Unidad 20 del Hospital Borda, que fue cerrada luego de una investigación judicial.

También presta su voz una de las psicólogas que lo atendieron en este lugar, explicando el extraño cuadro de este paciente, al que no logra encuadrar dentro de alguna patología específica.

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Absuelto por los tres crímenes en Capital y aún preso por él único hecho cometido en la Provincia, Melogno continúa tras las rejas mientras orillan la sexta década de vida y tiene planes para cuando logre la libertad.

“Magnetizado”, que te atrapa de entrada y no te larga hasta la última página, es un libro tan poco encasillable, como recomendable para conocer la vida de este extraño asesino.