Con esta técnica se puede decorar infinidad de muebles y objetos para el cuarto de los más chiquitos.

MATERIALES:

  • Base de madera
  • Acrílicos: blanco, negro tierra siena natural tierra siena tostada
  • Papel de calcar
  • Pinceleta, pincel chato, pincel gastado, pincel redondo N°1

1. Resultado Final

2. Pintar la base de madera con una mano pareja de acrílico blanco. Dejar secar bien. Transferir con papel de calcar el contorno de la cara del oso, la ubicación de los ojos y la nariz.

3. Con un pincel gastado aplicar tierra siena natural en la parte superior de la cabeza, agregando un poco de blanco hacia el hocico. Limpiar el pincel y usar siena tostada sobre los sectores de pelo más oscuro.

4. Continuar dando color de base del pelo en toda la cabeza esfumando los tonos en húmedo y siguiendo el sentido del pelo en cada área. Una vez seca la base, dar profundidad con un flotado en siena tostada, sobre las zonas de sombra.

5. Pintar la pupila de los ojos, dejando un punto del color blanco de base como luz. Pintar la nariz también con negro y aplicar toques de blanco sobre la zona más saliente, para dar volumen y simular el brillo de la nariz húmeda.

6. Con siena natural y blanco en diferentes proporciones con pincel redondo fino, marcar los pelitos sobre la frente, cachetes y contorno de orejas. Para dar un movimiento natural, seguir la forma de cada sector que se va pintando, de modo que el pelo tome la misma dirección.

7. Para lograr el volumen final en el pelaje, trabajar finos pelitos en blanco puro alrededor de los ojos, siguiendo la forma de las cejas, bordes de hocico, cachetes y barbilla. Trabajar con paciencia, con la pintura diluida a punto tinta, para que se deslice bien el pincel.