En debate oral y público habrá un veredicto sobre el caso de la pareja lesbiana que se besaba en Constitución y terminó detenida por resistencia a la autoridad y lesiones graves.
Con la consigna "todo beso es político", organizaciones y partido de izquierda convocaron a una concentración en la puerta de la sede judicial
Con la consigna "todo beso es político", organizaciones y partido de izquierda convocaron a una concentración en la puerta de la sede judicial.

El debate oral y público que ventila el caso de una pareja lesbiana que se besaba en la estación Constitución y que terminó con una de ellas detenida y juzgada por “resistencia a la autoridad” y “lesiones graves” tras haberse negado a apagar el cigarrillo que fumaba, llegará el próximo martes su fin, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 26 de la Capital Federal dé a conocer su veredicto.

Así ocurrirá en la última audiencia convocada en este proceso que arrancará el martes a las 9 con el alegato de la fiscalía y continuará con el de la defensa para, después, darle la posibilidad a la acusada de pronunciar sus últimas palabras y, finalmente escuchar el veredicto de la jueza Marta Yungano.

Con la consigna "todo beso es político", organizaciones y partido de izquierda convocaron a una concentración en la puerta de la sede judicial -en Paraguay 1536 del barrio porteño de Recoleta- con el fin de acompañar y apoyar a Mariana Gómez, de 26 años, la acusada, y su esposa, Rocío Girat (25), en el tramo final del debate.

#AbsoluciónParaMarian, #ProcesadaPorBesar y #TodesSomosMarian, son los hashtags con los que buscan darle visibilidad a través de las redes sociales a este llamado en el juicio en el que Gómez está acusada de resistencia a la autoridad y lesiones graves, aunque esas organizaciones denuncian que se trató de una detención arbitraria, producto de una actitud homofóbica y de un hecho de violencia institucional.

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La fiscal Diana Goral, quien interviene en el debate, solicitó en la última audiencia, el 11 de este mes, incorporar a la causa como prueba el contenido de un sumario por presuntos apremios ilegales que tramitó en la Fiscalía Criminal y Correccional 49 de la Capital Federal, merced a una denuncia realizada por Gómez a raíz de lo sucedido el 2 de octubre de 2017 en la estación Constitución.

Ese día, Mariana y Rocío se habían quedado conversando más tiempo de lo habitual en el Centro de Trasbordo de Constitución, un lugar conocido con el nombre de "domo", donde muchas personas buscaban protegerse de la lluvia y, mientras, fumar un cigarrillo, como ellas mismas lo hacían.

Según ambas declararon en el juicio, una desde el banquillo de los acusados y la otra como testigo, las dos se habían percatado antes de que se desencadenaran los hechos ventilados en el juicio, que, durante un largo rato, un empleado de Metrovías (José María Pérez) y un efectivo de la Policía de la Ciudad (Jonatan Rojo) habían estado cuchicheando y mirando cómo charlaban y se besaban.

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El contexto, para ellas, que son pareja desde 2014 y esposas desde mayo de 2016, era bastante peculiar y, por eso, la charla se había extendido más de lo habitual: pocos días más tarde, Rocío iba a tener que volver a enfrentarse con su padre abusador en un juicio por amenazas, y eso la inquietaba y angustiaba.

“Pibe, apagá el cigarrillo”, insistió Rojo luego del pedido que le había hecho a Gómez el empleado de Metrovías y que ella no acató. A partir de ahí, las versiones de los hechos son absolutamente contrapuestas.

En el medio, un mechón de pelo arrancado a una mujer policía que intervino luego en la situación, se transformó en la prueba más contundente y quid de la cuestión: según los policías, Mariana los agredió; según la acusada, el tirón lo dio involuntariamente cuando el policía la tomó por la espalda y ella, que sentía caerse hacia atrás, manoteó hacia adelante y terminó aferrándose al pelo de Karen Villareal.

Esa versión de los hechos se condice con el testimonio de dos ocasionales transeúntes que ese día filmaron con sus celulares algunos videos, en una de cuyas imágenes puede verse a Gómez reducida boca abajo en el piso por el efectivo de la Policía de la Ciudad, quien posaba su rodilla sobre el cuerpo de la joven.