El Jardín N°924 estuvo casi dos meses sin cursada por el servicio “insuficiente” de Edesur y requiere otro medidor. Desde la empresa dicen que es un “problema del tablero interno”.
El jardín, en crisis.
El jardín, en crisis, ya que desde hace dos meses no recobran la normalidad de clases.

Luego de estar casi dos meses sin clases, el Jardín N°924 de Temperley retomó la actividad pero sólo durante dos horas por día, y gracias a una enorme voluntad de los directores y la comunidad educativa. Es que el establecimiento no tiene la suficiente energía eléctrica y requiere de forma urgente obras.

El jardín se abastece exclusivamente de energía eléctrica (no tiene servicio de gas) pero tiene un medidor monofásico que resulta insuficiente por el consumo que tiene. Según sostienen ya se hicieron varias presentaciones para que se coloque el trifásico pero aún la empresa n emprende el cambio.

Leé también:  En Temperley, otro juvenil asoma como titular

Según informó Edesur a este medio, “ya se visitó el jardín, tenemos conocimiento de la problemática y el problema es un tablero interno, un tema de infraestructura”, por lo que correspondería a la autoridad estatal correspondiente. “Es necesario que soliciten el cambio de las condiciones del contrato para que tengan mayor potencia”, aseguraron.

Desde el Consejo Escolar respaldaron el pedido de la comunidad educativa con reiteradas presentaciones y gestiones pero advierten que la obra “está trabada en Edesur”.

Verónica DoSantos, la mamá de uno de los pequeños que asisten a la institución ubicada en Senillosa 310, entre El Zorzal y La Golondrina, dijo que la situación es “alarmante y desesperante”.

Leé también:  Frente al tarifazo, el Municipio de Lomas exige soluciones a las empresas

Entre turno mañana y tarde son 180 los chicos que asisten a la institución. “El medidor está viejo, no sirve, pero no nos vienen a dar soluciones”, agregó la vecina.