Juan Domingo Obredor aparecía como NN desde que salió del servicio militar, pero recuperó su identidad y volvió a sufragar después de 46 años.

Haciendo la fila en la mesa 345 de la Escuela N°90 de Lomas, no fue un votante similar a los demás. Juan Domingo Obredor se encontraba ansioso y quería ejercer su derecho más que nadie: las elecciones primarias del pasado 11 de agosto cortaron una sequía de 46 años sin que pueda colocar su sobre en la urna, debido a que no aparecía en los padrones electorales ya que una vez finalizado el servicio militar y ser dado de baja, la dictadura lo transformó en un NN.

juan domingo tiene 66 años y votó en la escuela Nº90 de lomas.
juan domingo tiene 66 años y votó en la escuela Nº90 de lomas.

VOLVER AL RUEDO. El hombre de 66 años es un vecino que vivió prácticamente toda su vida en Lomas. Próximo a jubilarse, se dio el gusto de volver a votar y se emocionó hasta las lágrimas: “Sentí una gran alegría, hasta me hizo llorar por ser un ciudadano argentino que festeja la democracia”.

Y con sentimientos muy parecidos a los de una persona que va a ejercer su voto por primera vez agregó: “Después de tanto tiempo sentí una alegría inmensa. Ver cómo la gente hacía la cola y entraba al cuarto oscuro para votar de manera pacífica me provocó una felicidad terrible. Por suerte tuve la posibilidad de vivirlo y poder contarlo”.

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La última vez que votó fue en 1973. “No aparecía en los padrones porque cuando salí del servicio militar la dictadura me hizo figurar como un NN”, explicó Juan sobre su condición y de cómo el Golpe de Estado afectó su vida hasta hoy. A su vez, reconoció que le generó “bronca e indignación como ser humano y como habitante argentino” no poder hacer valer su derecho a voto.

guarda la constancia como un tesoro.
guarda la constancia como un tesoro.

LA PESADILLA DEL SERVICIO MILITAR. El lomense llevó a cabo el servicio militar entre 1974 y 1975 en el Regimiento de Infantería Paracaidista 14 de La Calera, Córdoba. “Los primeros meses la pasé muy mal por llamarme Juan Domingo, me hacían buscar petróleo y me levantaban a la madrugada para bañarme con agua helada. Todo por tener un nombre y una familia peronista”, manifestó sobre los recuerdos que guarda de esa época.

“Ver cómo la gente entraba al cuarto oscuro para votar de manera pacífica me provocó una felicidad terrible.”

Obredor aseguró que debía utilizar una identidad falsa para recorrer las calles de Córdoba, ya que era una provincia radical en aquel entonces y su nombre (puesto en honor al General Perón) generaba malestar en los habitantes y los propios militares. Pese a todo, destacó que para él fue un orgullo servir como soldado de la patria.
“Cuando salí estuve convocado para ir a Malvinas como soldado de experiencia, pero llevaron a chicos más jóvenes y no nos llamaron”, relató Juan. Rápidamente, agregó: “Cuando me dieron la baja del servicio militar ya figuraba como NN”.

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SE VIENE OCTUBRE. Al ser consultado sobre las próximas elecciones, Obredor fue tajante: “Mi obligación es seguir votando por una democracia libre y soberana, voy a ir incluso después de cumplir los 70 años, cuando ya no es necesario que me presente”. Un claro convencimiento de querer recuperar el tiempo
perdido.