Por esta publicación, fundada en 1972 por Oskar Blotta (hijo) y con Andrés Cascioli como director de arte, desfilaron humoristas y periodistas.

Satiricón fue una icónica revista argentina en clave de humor y con una sagaz crítica social, que también padeció del rigor de la censura, donde hubo grandes humoristas y escritores argentinos, mientras que otros dieron primeros pasos en sus páginas.

Esta publicación fue digitalizada y la totalidad de sus ediciones están disponibles  a través de la Web, con sus correspondientes portadas, que fueron también una de las marcas registradas de este medio.

Esta noble tarea estuvo a cargo del Archivo Histórico de Revistas Argentinas (AHIRA), que permitirá a los nostálgicos reencontrarse con este medio que tuvo su etapa de esplendor  de los ‘70s y también darle una oportunidad a la nuevas generaciones de poder  toparse con esta revista, quizá por primera vez.

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LOS ORÍGENES. Satiricón irrumpió el 10 de noviembre de 1972, aún con Alejandro Agustín Lanusse en el gobierno, mientras se pugnaba por la vuelta de la democracia en tiempos de gran  efervescencia política y de interesantes y emergentes vanguardias artísticas.

La revista fue fundada por Oskar Blotta (hijo), con la colaboración de Andrés Cascioli como director de arte. Mientras que el último número de la revista apareció en marzo de 1976, a pocas horas del golpe de Estado: el premonitorio título de tapa era “El demonio nos gobierna”.

En su poco más de un lustro de vida contó entre sus filas con grandes referentes del humor gráfico, como Landrú, Oski, Caloi, Crist, Roberto Fontanarrosa y Carlos Garaycochea, entre otros.

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Además, escribieron en sus páginas grandes personalidades, entre los que se destacan las plumas de Carlos Abrevaya, Alejandro Dolina, Alicia Gallotti, Viviana Gómez Thorpe, Ernesto Guelperín, Jorge Guinzburg, Mario Mactas, Ricardo Parrotta, Carlos Trillo y Carlos Ulanovsky.

SU ROL POLÍTICO. La revista apuntaba a una crítica social y política, sin distinción de banderas. Además, la burla y la ironía alcanzaban también a los prejuicios y pudores de la sociedad de clase media argentina de aquellos días, mucho más pacata que la del presente.

Editada mensualmente, tenía un justo equilibrio entre el humor, las notas de actualidad con rigor periodístico y largas entrevistas, como la realizada a Ringo Bonabena, que recibió a la revista en slip, sombrero de vaquero y un rifle de aire comprimido al hombro.

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Satiricón tuvo un regreso entre noviembre de 1983 y en octubre de 1986, pero ya sin la calidad y el espíritu de sus inicios.  Finalmente, en diciembre de 2004 se produce el cuarto y último retorno, que duró hasta 2005.

El lugar vacante fue tomado por la revista Humor, dirigida por Andrés Cascioli y con parte del staff de Satiricón, que se editó entre 1978 y 1999. Mientras que Barcelona toma algo de aquel legado, con su propia estética y estilo.

El Archivo Histórico de Revistas Argentinas (AHIRA) agrupa a docentes e investigadores de distintas disciplinas interesados en el estudio de la prensa, las revistas culturales y las publicaciones periódicas en diálogo con los debates estéticos, políticos e ideológicos de la historia cultural argentina.