A pesar de la derrota por 1-0 frente a Boca y de no haber tenido un buen partido, el Millonario ganó la llave por el 2-0 en la ida y se clasificó otra vez a la final. Espera por Flamengo o Gremio. El gol Xeneize lo marcó Jan Hurtado a 10 minutos del final.
Ignacio Fernández con la pelota y la marca de Emmanuel Mas. River otra vez finalista.

River se clasificó finalista de la Copa Libertadores de América pese a perder frente a Boca por 1-0 en el partido revancha de las semifinales jugado en La Bombonera. El venezolano Jan Hurtado marcó el gol Xeneize a 10 minutos del final, pero fue insuficiente, ya que el Millonario se impuso por 2-0 en la ida jugada en el estadio Monumental.

El equipo de Marcelo Gallardo, que irá por el bicampeonato de América, espera por el rival del próximo 23 de noviembre: Flamengo o Gremio, ambos de Brasil.

Boca tuvo 15 minutos de constante presión, le puso dinámica y adrenalina al partido, con una defensa achicando hacia la mitad de la cancha y encimando al rival cuando perdía la pelota. River agazapado, sin regalar metros, pero consciente de sus fuerzas para contrarrestar cualquier pelota que llegara a las cercanías del área.

El equipo de Alfaro careció de un conductor natural de juego. Por eso, intentó juntarse, hacer pases cortos y profundizar a la derecha por donde Salvio y Buffarini se convertían en los hombres más lúcidos. Tevez apareció de a ratos, con chispazos, pero controlado. Y Ábila corrió y aguantó como pudo y contra todos cada balón que le tiraron.

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Después del cuarto de hora asomó River. De la Cruz voló por izquierda, se le sumó Casco y Nacho Fernández comenzó a sintonizar su mejor onda. Cuando al visita se se sintió cómoda aparecieron algunos desajustes defensivos del local. Los centrales quedaron muchas veces mano a mano y Andrada se apuró en varias salidas lejos de su arco.

Mas gana de cabeza y con la mano, de esa acción le anularon el gol a Salvio.

Boca encontró en la pelota parada su mejor arma. Hubo un gol anulado a Salvio (mano previa de Mas en el salto). Lo que no podía por abajo lo buscaba por arriba. Y si bien la defensa Millonaria otorgó ciertas facilidades, lo intentos carecieron de peligrosidad.

Antes de irse a los vestuarios y otra vez con la fórmula del centro, Pérez pifió un rechazo y  Armani, a puro reflejo, mandó la pelota al córner. A Boca se le fueron 45 minutos y a River le sirvieron para jugar el tramo final con la desesperación lógica de su adversario.

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El complemento arrancó con una chance para Ábila, que nunca pudo acomodarse y sacarse las marcas de encima. Boca no mostró la agresividad que tuvo en el inicio y de a poco se fue apagando. Alfaro metió a Zárate y Hurtado por Almenda y Wanchope, pero los nervios, el reloj, los murmullos y un seguro River se lo fueron devorando.

De la Cruz, cercado por Tevez, Buffarini y Salvio, intenta progresar en ataque.

Pasados los 20 minutos, el partido se descompensó, quedó abierto y Boca expuesto. River encontró espacios y puso a Pratto para romper líneas. El Oso quedó tan solo habilitado por derecha que no lo pudo creer, por eso no tuvo determinación para terminar la jugada.

Y Boca, que tanto insistió por arriba le puso dramatismo al tramo final. La bajó de cabeza Licha López, no llegó a despejar Armani y sobre la línea entraron varios pero la empujó Hurtado. Impensado en el desarrollo del juego, pero gol al fin. En cada centro, el local se envalentonaba. Fue Mas y le erró por poco al arco. No hubo milagro, Boca se quedó sin su máximo objetivo y River, una vez más, irá por otra conquista de América.