No, se postergó la cosa, todavía estamos acá, pero empacando y preparando todo ¿no te conté eso, no?, o sea que casi ya nos vamos y ésta es la parte que menos me gusta, ¿viste?, la de los preparativos.

Como todos los años hay que hacer compras antes de irnos,¿y quién se encarga?, una,claro.Siempre es lo mismo.Si, querida, las cosas de siempre,yo me encargo de todo, bah junto con mi marido. Pero estos dos no mueven un dedo y eso que están en vacaciones, pegados a latele, a la compu, no los despego ni con una espátula de la pantallita. La cosa es que me encargo de comprar bronceador y todas las provisiones, y estos dos en Babia, ni una mano te dan. Ni siquiera se hacen su bolsito, nada de nada,
y eso que tiene edad para colaborar.

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Por el tema principal es que las mallas que tenemos son una vergüenza y hay que renovarlas para toda la familia. Además, lo que me voy a gastar. Mi marido llega tarde de trabajar y no puede ir de compras, en entonces fui yo con estos dos. Yo me compre una negra, ¿viste que dicen que el negro estiliza la figura? Dale reíte de mí, yo no tendré
tu lomazo querida, pero tampoco soy un escracho, además fui madre dos veces, cada una es como es querida y bien que alguno me mira todavía.

Mientras te matás de risa, te cuento que le compré a marido unas bermudas floreadas que tanto le gustan, en verano se olvida de la formalidad. Pero el problema son estos dos. Al mayor hay que hacerle entender que se saque los shorcitos de fútbol con los que anda todo el día, encima tiene un montón, de todos los cuadros europeos, ¿viste? Medio de prepo terminó eligiendo una bermuda colorinche, a mí no me gustan para nada, pero mientras se saque esos pantaloncitos de fútbol no me importa más nada.

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La nena, la menor, es otro problema. No había bikini que le guste y eso que recorrimos toda Laprida y todos los locales de las Lomitas, pero no había caso. Todo esto bajo el solcito, eh. Al final y después de tanto caminar, la señorita encontró una maya rayada divina que le queda preciosa y la combinó con un shorcito y una remerita. Un problema
menos y unos cuantos pesos menos también.

Bueno te dejo porque sigo con los preparativos, porque una se tiene que encargar de todo, ¿viste? ¿Qué sigo sin usar el WhatsApp?, de a poco querida, ya aprendí a mandar mensajes, ponele que unos días hasta te puedan mandar audios.