Acá hay un complot en mi contra y que nadie me venga a decir lo contrario, son todos contra mí, es increíble lo que pasa en esta casa. Y que no me vengan a decir que estoy loca, ¿eh?

Si, como escuchaste, todos eh, ninguno de mi lado, hasta el perro y el gato se pusieron en mi contra. Es algo que no puede ser, una no puede tolerar esto.

Claro, encima vos que sos mi mejor amiga te matás de risa, eras mi única esperanza. Pero no, también te ponés del lado de todos estos, no hay caso.

¿Querés que te cuente todo?, dale, meteme el dedo en la llaga, por no decir en otro lado más pecaminoso del cuerpo humano.

Acá voy entonces y aguantátela: como te contaba el otro día, el mayor mintió con que no se llevó materias a febrero, para que vayamos de vacaciones en paz y amor y para que pueda armar esa fiestitas con sus amigos y su hermana y los amigos de su hermana, y los amigos de los amigos.

Leé también:  Los Ingalls del sur

Ahora, la hermanita y el padre de este muchachito me dicen que fue una mentirita piadosa, que no le hace mal a nadie. Además, que me iba a calentar si me enteraba que se había llevado tres materias a febrero y que en las vacaciones iba a estar todo el santo día con cara de traste, como si yo fuera una compulsiva de la mala onda.

Me dicen, que ahora ellos se van a sentar con él a estudiar y que seguro va a dar bien las tres materias y la mar en coche. Encima, llama a mi hermana, que no llama nunca y a la que no le importa nada de la familia, y se mete para decirme que no es tan grave, que es un chico todavía, y que quiso evitar bolonquis. Nadie le dio vela en este entierro, pero igual ella se mete.

Leé también:  Los Ingalls del sur

Ella también lo sabía y mi cuñado también, hasta el panadero de la vuelta estaba al tanto, la única infeliz que no sabía nada era yo. ¡Soy la hija de la pavota! ¡Y todos ustedes son más mentirosos que Pinocho!

Pero bueno, la mentira tiene patas cortas, tarde o temprano tenían que destapar la olla y desembuchar todo. Además, no podían dejar pasar más tiempo, iba a ser mucho peor mi reacción.

Cuando se me pasó un poco la loca, hablé con este animalito de Dios y me dice que era lo mejor y me prometía ponerse a estudiar, largar la guitarrita y las salidas con sus amigotes. Incluso que no le iba a dar bola ni al fútbol, ni nada que lo distraída del estudio.

Leé también:  Los Ingalls del sur

Mucho no le creo, pero ahora sabe que está entre la espada y la pared. Además, no está solo, todos los que lo cubrieron están en la misma, hasta mi suegra caerá en la volteada porque sabía de esta patraña.

¿Vos también sabías?, ¿y tu marido también estaba al tanto?, bingo querida, hasta me traiciona mi mejor amiga. Espero que dé las materias porque arde Troya en esta casa, mejor te corto para no mandarte a donde ya sabés y sin pasaje de vuelta.