Desde este miércoles los maestros de gran parte del país iniciarán una huelga para pedir la apertura de la paritaria nacional, suspendida por decreto por el Gobierno de Mauricio Macri.
Solo en seis provincias las escuelas abrirán sus puertas con normalidad.

Con excepción de algunas provincias, como Misiones, Mendoza, Tucumán y Santiago del Estero donde se espera una adhesión dispar, gremios docentes de la mayor parte del país iniciarán este miércoles un paro de 72 horas en reclamo de la apertura de la paritaria nacional, suspendida por decreto por el gobierno de Mauricio Macri desde 2018.

La medida de fuerza que afectará el inicio del ciclo lectivo fue dispuesta por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) en un congreso que se realizó la semana pasada con los sindicatos de base de todo el país.

El paro comenzará mañana -en la fecha fijada por el Poder Ejecutivo para el inicio de clases- con una movilización, a las 11, a la Plaza de Mayo, “en defensa del sistema previsional docente”. La medida continuará el jueves, y Ctera decidió extenderla hasta el viernes, en adhesión al paro nacional de mujeres.

"Nos pronunciamos muy fuertemente exigiendo la paritaria nacional docente, exigiendo el cumplimiento de una ley que el Gobierno intenta desconocer por un decreto", señaló la secretaria general de la Ctera, Sonia Alesso.

En tanto que el gremio de Sadop, que representa a 70.000 trabajadores de la educación privada, anunció que se sumará a la medida de fuerza de 72 horas.

“El gremio exige la convocatoria a la paritaria federal docente en el marco del artículo 10 de la ley 26.075, por lo que también el 6 de marzo habrá una movilización hacia el Ministerio de Educación de la Nación", indicaron los secretarios general y de Prensa, María Lazzaro y Gerardo Alzamora, en un comunicado.

En la provincia de Buenos Aires, el Frente de Unidad Docente Bonaerense convocó a la huelga de tres días luego del fracaso de la última reunión de negociación paritaria, en la que el gobierno de María Eugenia Vidal ofreció aumentar salarios de este año en base al índice oficial de inflación y sumar un 5% adicional en diciembre.

Pero los sindicatos la rechazaron y reclamaron un ajuste que compense la pérdida del poder adquisitivo provocada por el aumento del costo de vida durante el año pasado.

Desde el Ejecutivo bonaerense, el ministro de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, aseguró que continuará el diálogo con los docentes, pero advirtió que se descontarán los días a quienes se sumen al paro.

En la ciudad de Buenos Aires, 15 de los 17 gremios docentes del distrito aceptaron la propuesta salarial del gobierno porteño. Los dos sindicatos que no aceptaron la oferta fueron UTE y Ademys.