Tras un amague en 2018, el ex back de Pucará y Los Pumas le puso punto final a su carrera: ahora será secretario de Deportes del Rojo.
en 2018 había anunciado su retiro y siguió jugando un año más.
en 2018 había anunciado su retiro y siguió jugando un año más: ahora es definitivo.

El momento del retiro de la actividad profesional para un deportista no es un momento fácil. Lucas González Amorosino no es ni será el primero ni el último en amagar con retirarse y volver a jugar un año más. Eso le pasó en 2018 pero, en 2020 ya no habrá lugar para dudas: el back le dirá adiós a la ovalada.

El jugador de Pucará decidió oficializar su retiro definitivo del rugby profesional como jugador para darle lugar a una actividad dirigencial y siempre relacionado al club de sus amores. Desde 2020 será secretario de Deportes en el elenco de Burzaco.

“Considero que esta es una etapa cerrada para mí y ahora empezará un camino nuevo, con otras funciones y con la expectativa de siempre”, señaló el ex jugador de Los Pumas que culminó su carrera tras una trayectoria de 11 años en la que empezó como fullback pero también se destacó como wing y en el último tiempo como apertura en Pucará.

En esos años hizo pie en equipos de relieve dentro del mundo del rugby como Leicester de Inglaterra, Montpellier y Oyonnax de Francia, Cardiff de Gales y Munster de Irlanda. A principios de 2017 regresó a Burzaco y jugó dos temporadas con el equipo llegando a las semifinales del Top 12 en la primera y alcanzando los playoff este año.

UN PUMA DE CORAZÓN. En su paso por Los Pumas es en donde dejó grabada su huella más profunda, al menos, en el corazón de los argentinos. El momento más destacado de su historia con la Selección Argentina se dio en el Mundial de 2011.

A falta de ocho minutos para que termine el partido con Escocia, el elenco de Phelan se quedaba afuera del certamen en Nueva Zelanda. Y ahí arrancó la historia.

En una corrida memorable, González Amorosino se sacó media docena de rivales de encima y anotó el try que le permitió a Argentina pasar de fase. “Fue un momento inolvidable en mi carrera. Se que dejé a muchos sin aliento por ese amague final pero tenía que hacerlo para que después tuviéramos chances de marcar. Se dio y fue fantástico”, rememoró.