Por la segunda fecha del Rugby Championship, el elenco nacional buscará repetir la hazaña del año pasado.
Los Pumas vienen de caer ante Nueva Zelanda en Vélez.
Los Pumas vienen de caer ante Nueva Zelanda en Vélez.

El seleccionado argentino visitará esta madrugada a Australia, con la ilusión de volver a vencer a los oceánicos en su casa como sucediera el año pasado.

Este partido corresponde a la segunda fecha del Rugby Championship 2019 y es tomado como prueba para la Copa del Mundo de Japón que comenzará en septiembre. El mismo tendrá lugar en el Suncopr Stadium, en la ciudad de Brisbane, desde las 6.45 de nuestro país.

Los Pumas llegan a Oceanía luego de una ajustada derrota por 20-16 ante Nueva Zelanda, en cancha de Vélez, mientras que los Wallabies sufrieron un duro revés ante Sudáfrica, en Johannesburgo, por 35-17.

Una mezcla de sensaciones dejó como resultante la exigua caída ante All Blacks en el equipo de Mario Ledesma. Argentina estuvo muy cerca de ganar en la última jugada, dejó a los neozelandeses sin marcar puntos en el segundo tiempo, pero la sombra de la frustración se anidó en el corazón de cada Puma al no lograr vencer.

Pero, pese a volver a perder ante los mejores del mundo, el partido ofreció motivos para ilusionarse pensando en el mundial. El equipo progresa, evoluciona en el funcionamiento, con una defensa que volvió a ser un punto alto (recibió dos tries, uno por una intercepción) y buen desempeño en scrum (9 ganados y 1 perdido) y line (13-2).

No obstante, las falencias se siguen manifestando en puntos cruciales para definir un triunfo o una derrota. Los Pumas desperdician ocasiones para marcar tries, un terreno en donde las potencias no fallan y siguen cometiendo errores en el manejo que cuestan caros ante adversarios de elite.

En los 80 minutos del pasado sábado quedó claro para cada jugador argentino que el Super Rugby, con Jaguares como la base de estos Pumas, hay mucho mas espacio y tiempo para pensar y resolver, quedó claro que ante los rivales del Championship la presión defensiva es asfixiante y el contacto físico llega a niveles extremos.

Ahora Argentina visita a Australia, un rival al que Ledesma conoce muy bien ya que fue en el pasado mundial de Inglaterra ayudante de campo del entrenador Michael Cheika, y que buscará ante su gente cambiar la desmejorada imagen dejada en la caída ante los Springbooks.