Nicolás Cesare sube nuevamente a escena su unipersonal en Banfield, tras llevar la obra a Cuba, Venezuela y Colombia.

Imagen 041

“Es fundamental volver al barrio y me gusta presentar la obra en mi lugar, es como tu DNI. En un escenario que camino que con los ojos cerrados”, señala Nicolás Cesare, el intérprete de “Los ojos vacíos”, que sale a escena mañana en el Viejo Varieté de Banfield, con entrada a la gorra.
El actor viene de presentar con éxito este unipersonal en festivales de teatro de Cuba, Venezuela y Colombia. “La obra parece muy argentina, pero tiene un conflicto universal de cualquier ser humano. Me gusta poder mostrar la obra en otros lugares”, explica.
La puesta narra una alusión poética y sentida al hermetismo que generan las nuevas sociedades, que crean una suerte
de autismo, de locura tremenda y devastadora, una “soledad imposible de soportar”, tal como describe Nicolás.
En Cuba actué en el Teatro Tomás Terry, una sala hermosa que tiene más de 100 años. Las funciones eran a las 2 de la tarde, porque tienen problemas de transporte, y había 700 personas en la sala”, recuerda sobre una de las puestas más jugosas que dejó su periplo.

CON HISTORIA
Cesare estrenó “Los ojos vacíos” hace 13 años y la puesta fue evolucionando con el devenir del tiempo. “Es un texto
que me gusta y que cada tanto hago. La obra fue madurando, y yo también, y como actor le vas encontrando otras
cosas al texto, es muy interesante lo que pasó con la obra”, cierra