Son datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Las compras en los locales físicos descendieron 4,1% y en la modalidad virtual aumentaron 1,8%.
La inflación tendrá un traslado a los precios en los próximos días.
A pesar de la inyección de dinero en la economía las señales de reactivación todavía no llegan.

A pesar del optimismo que tienen muchos comerciantes sobre una posible reactivación de la economía, las ventas minoristas arrancaron el año con una caída del 3,5% interanual en enero, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Si bien el consumo exhibió una mejor performance durante el primer mes del año, eso no alcanzó para torcer una tendencia de 17 meses consecutivos a la baja. Las compras descendieron un 4,1% en los locales físicos y aumentaron 1,8% en la modalidad virtual.

Las menores bajas se dieron en los rubros más ligados al consumo masivo: alimentos y bebidas (-2,5%), indumentaria (-2,7%) y muebles, decoración y textiles para el hogar (-0,4%). En eso tuvo que ver los ingresos que percibieron distintos sectores de la sociedad.

El panorama en la actividad de a poco comienza a ser distinto. “Aunque solo un 28,8% de los comercios relevados percibe que el clima de consumo mejoró, un 86,1% espera que las ventas mejoren en los próximos tres meses”, aseguraron desde CAME.

Las proyecciones de la entidad coinciden con las del Instituto de Estudio del Consumo Masivo que este fin de semana consideró que el consumo se recuperará “levemente” este año, a pesar de la recesión y de lo alicaído que se encuentra el poder adquisitivo.

Miguel Calvete, titular del Indecom, explicó que la actividad arrastra “una caída en torno a los nueve puntos” y que si se cumplen las estimaciones durante 2020 el consumo podría tener un avance de entre el 1,5 y el 2%.