El año arrancó con un fuerte desplome del consumo, según el Indec. La tendencia lleva varios meses en baja y no hay signos de recuperación.
Los analistas esperan varios meses de resultados negativos.

El consumo, uno de los motores de la actividad económica, volvió a caer fuerte en el inicio del año. Las ventas en supermercados registraron en enero una baja del 10,5% respecto al mismo mes de 2018 y en los shoppings se derrumbaron 15,1%, según el Indec.

Con la pérdida del poder adquisitivo del 12% de 2018 y el repunte de la inflación de los últimos meses, la recuperación de la capacidad de compra sigue quedando postergada y, según los analistas, se esperan varios meses de resultados negativos.

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Los datos oficiales muestran una radiografía cada vez más complicada del sector: acumula siete meses consecutivos a la baja y las mediciones indican que no sólo existe una menor venta de productos sino también una caída en la recaudación.

Otro fenómeno detectado es que la gente opta cada vez más por financiarse a la hora de comprar alimentos y artículos de primera necesidad. En supermercados, las compras con tarjetas de créditos aumentaron un 44,3% y en los centros mayoristas un 54,7%.

A precios corrientes, las ventas en los súper alcanzaron a $45.485 millones, un 40% más que en enero del año anterior, aunque 9,3 puntos por debajo de la inflación. En tanto, en los centros mayoristas las ventas totalizaron $6.884 millones y de ese total más de mil millones fueron realizadas también vía tarjetas de crédito.