Marco Antonio Caponi, que se puso en la piel de Sandro, sale a escena con este unipersonal de Gonzalo Demaría en la piel de un prófugo de la justicia.
la obra -dice caponi- tiene la estructura del martín fierro.

“Romance del Baco y la vaca”, de Gonzalo Demaría y con dirección de  Daniel Casablanca, con Marco Antonio Caponi, sale a escena mañana en el Banfield Teatro Ensamble en el comienzo de la primavera, abriendo un fin de semana repleto de espectáculos.

Baco es un gaucho y un guacho. Criado por una vaca, se hará hombre con otra. La Blanquita, una sensual charolesa, será su primer amor, su compañera de ruta y su cómplice. En la mejor tradición de la gauchesca primitiva, Baco es un marginal, un prófugo de la justicia.

No marcha al compás de la milonga tradicional, el pulso es el blues y distintos géneros musicales que envuelven el humor y la complejidad del texto en una Road Movie. “La obra es en verso, tiene la estructura del Martín Fierro. Es un gaucho honesto que se enamora de una vaca y hay una cantidad de contrapuntos que hacen particular a la obra”, le comenta a La Unión Marco Antonio Caponi.

“es un relato poético y mágico”, remarca el actor.

Esta obra es el primer unipersonal del actor, que lo encuentra en escena despojado de escenografía. “Cuenta su universo imaginario, cuenta la teatralidad del trabajo del actor sólo arriba del escenario, con la palabra como herramienta de malabar para llenarla de imágenes”, explica.

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Caponi también apunta que la obra va más allá de lo anecdótico. “Lo lindo es que la obra no cae en el chiste del gaucho que se enamora de una vaca, es un relato poético y mágico, que muestra una posible película”, agrega.

“Hacer de Sandro fue único”. Marco Antonio Caponi se puso en la piel de Sandro en la serie biográfica sobre el artista que fue vecino de Banfield e incluso conoció la casona donde vivió el Gitano. “Fue una experiencia única e irrepetible, son esos personajes que marcan un antes y un después”, comenta sobre su papel, por el que fue nominado a los Martín Fierro.

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Al actor le tocó interpretar al Gitano entre los 30 y los 50 años en la exitosa ficción dirigida por Adrián Caetano.

“Me tocó el Sandro constituido, el personaje que luchaba con la persona y su lado más solitario. Él decía que no era Sandro, decía que era Roberto Sánchez”, cierra.

MÁS INFO:
“Romance del Baco y la vaca”, mañana a las 21 en el Banfield Teatro Ensamble, Larrea 350. Entradas, $400.