La llegada de arándanos tucumanos al mercado europeo permitió que la exportación de esa fruta se incrementó durante 2013, favorecido por la instalación de la cámara de frío que se convirtió en un factor determinante para la calidad de las exportaciones, se informó.

Arandanos

A pesar de las sequías y las heladas que azotaron a la provincia durante el año que pasó, la cantidad de frutos exportados superaría en cifras las de 2012, según adelantó Fernando Martorell  coordinador de Comercio Exterior del Instituto de Desarrollo Productivo.

"Estados Unidos era el fuerte del arándano ya que el 90 por ciento de la producción local iba a ese mercado", recordó.

Sin embargo, con la participación del Instituto de Desarrollo Productivo y empresarios locales en las Ferias de Berlín, Moscú y Hong Kong "se fueron abriendo nuevos mercados y hoy la Unión Europea es una plaza muy importante", señaló Martorell.

"El consumo de arándanos sigue creciendo en Países Bajos, Alemania, Irlanda y Canadá", agregó.

El coordinador de comercio exterior destacó que la calidad de los productos se debió a la instalación de la cámara de frío en el Aeropuerto Bejamín Matienzo, que mantiene la fruta a una temperatura óptima.

De esa manera se puede vender la fruta lista  para el consumo, gracias a un funcionamiento fluido del servicios ya que "el avión llega, carga y se lleva el arándano que horas después se está vendiendo en el país comprador".

Martorel explicó que Tucumán tiene una ventana de 45 días, período en el que no hay arándanos en ningún lugar del mundo".

"Es ese tiempo el que aprovecha nuestra provincia para sacar todo lo que es fruta fresca vendiéndose a un valor cinco veces superior al del arándano congelado", resaltó.

Por último, Martorell destacó el trabajo conjunto que viene desarrollando la provincia con la nación para fortalecer el mercado tucumano y señaló que "el gobierno está a la par de los productores en  todas las áreas competentes".

"Se los acompaña desde la parte productiva con las inversiones; desde la Estación Experimental Obispo Colombres con la investigación tecnológica; desde el IDEP con el acompañamiento y difusión de la oferta exportable; y desde el trabajo logístico con el objetivo de seguir generando valor agregado y mano de obra tucumana”, indicó.