La consultora Ecolatina analizó el escenario que por estos días transita el país y proyectó que, si bien podría haber una mejora en el segundo semestre, la actividad caerá 1,6% en 2020.
La producción lleva siete trimestres a la baja y todavía no encuentra su piso.

La crisis económica que atraviesa Argentina en la actualidad “es una de las más profundas y extensas” que experimentó el país en los últimos años luego del estallido de 2001 y crack de 2008, según un informe que publicó la consultora Ecolatina este domingo.

Teniendo en cuenta los pésimos indicadores que dejó la gestión de Mauricio Macri, el reporte elaborado por los especialistas de Ecolatina da cuenta de que la recesión por la que está pasando el país “lleva siete trimestres y todavía sigue sin encontrar un piso”.

“Luego de la crisis del 2001, la única recesión que superó a la actual, fue la del 2008/09. En aquel entonces la actividad se desplomó más de 10% en tan sólo tres meses, aunque recuperó los niveles previos a la crisis rápidamente”, señala el informe.

Desde el pico de actividad que se alcanzó durante el Gobierno anterior en el cuarto trimestre de 2017, el PBI acumuló en 2018 y 2019 una contracción mayor al 7%, empujada principalmente por el desplome de la inversión y el consumo privado.

A raíz del escenario que transita Argentina al día de hoy, con una renegociación de deuda en marcha y sin un horizonte claro en materia fiscal y monetaria, la consultora prevé que “la actividad no logrará repuntar en el primer semestre de 2020”

Por el contrario, a partir de las medidas de alivio para los sectores de menores ingresos, “podría producirse un freno a la disminución del consumo”. Pero no más que eso.

Desde la consultora señalaron que algunas de las decisiones en torno a la política fiscal y monetaria que el ministro de Economía, Martín Guzmán, podría anunciar en los próximas semanas podrían generar una leve reactivación hacia la segunda mitad del año.

“Una reestructuración exitosa permitiría otorgar certidumbre a la economía argentina y relajar tensiones en el frente cambiario y financiero”, argumentaron.

Así y todo 2020 no será bueno. “La mejora de la actividad en la segunda parte del año no logrará compensar la caída del primer semestre -ésta última también afectada por el arrastre negativo que deja el 2019- por lo que esperamos que el PBI promedie el 2020 con una caída del 1,6% anual, marcando su tercer año consecutivo de contracción”, explicaron.