El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, llegó a Israel y dijo que buscará impulsar un acuerdo marco que sirva de guía a las problemáticas conversaciones de paz en Medio Oriente, en medio de creciente descontento palestino.

5134b11425807_260x173

Kerry, quien se reunió con el premier israelí, Benjamin Netanyahu, y mañana verá al presidente palestino, Mahmud Abbas, enfrenta gran oposición de ambas partes a hacer concesiones en los asuntos más discutidos del conflicto desde que logró relanzar negociaciones directas, en julio, tras cinco años de interrupción.

Su actual visita a la región, la décima desde marzo, se vio precedida por acusaciones mutuas entre los gobernantes palestinos e israelíes de falta de seriedad y escaso compromiso con la consecución de una paz duradera, un objetivo nunca alcanzado pese a décadas de gestiones diplomáticas lideradas por Estados Unidos.

"Planeo trabajar con ambas partes más intensamente en estos próximos días para reducir las diferencias en torno a un marco que provea directrices de común acuerdo para las negociaciones de estatus definitivo", dijo Kerry a periodistas en Jerusalén antes de reunirse a puertas cerradas con Netanyahu.

"El acuerdo incluirá líneas concretas para que ambas partes sepan hacia qué dirección se avanza. Un marco de común acuerdo sería un avance significativo", prosiguió, citado por la agencia de noticias DPA.

El jefe de la diplomacia norteamericana agregó que lograr la paz entre palestinos e israelíes "no es una misión imposible".

Sin embargo, al inicio del encuentro, Netanyahu mostró sus dudas sobre la voluntad de paz de los palestinos al señalar que Abbas recibió "a terroristas como héroes", en referencia a 26 presos palestinos liberados el martes pasado como parte de un gesto de buena voluntad acordado con la reanudación de las negociaciones.

"La autoridad palestina sigue agitando los ánimos contra Israel en las escuelas y jardines de infancia pese a las conversaciones de paz", dijo Netanyahu, que aseguró que Israel está dispuesto a una "paz histórica" pero necesita una "contraparte palestina".

El acuerdo marco de Kerry tiene unas diez páginas, según dijeron los diarios israelíes Jerusalem Post y Yediot Aharonot

El objetivo es que las partes sigan negociando las cuestiones más espinosas hasta cerrar un acuerdo de paz, incluso después del vencimiento de los nueve meses de plazo, hasta finales de abril, que se dieron israelíes y palestinos.

El objetivo final es la solución del conflicto mediante la creación de un Estado palestino independiente que viva en paz junto a Israel, aunque las resistencias, tanto en el seno del gobierno israelí como en la autoridad palestina, son enormes.

Las negociaciones entran en fase de ebullición, entre otros factores debido al rechazo que provoca entre los palestinos la permanente construcción de asentamientos por parte de Israel y una disputa sobre el valle del Jordán.

Las posiciones de negociación siguen muy alejadas, según la prensa. Israel quiere ser reconocido por los palestinos como Estado judío e insiste en mantener su presencia de tropas en la frontera oriental con Jordania incluso tras el eventual nacimiento de un Estado Palestino, algo que los palestinos rechazan.

Abbas exige un Estado en las fronteras de 1967 con Jerusalén este como capital, la retirada de soldados israelíes y colonos de los territorios palestinos y una solución justa para los refugiados huidos o desplazados de Israel y sus descendientes, una cuestión sobre la que Israel se cierra en banda.

Además los círculos más a la derecha del gobierno israelí intentan boicotear las negociaciones anunciando continuamente nuevos proyectos de construcción en los territorios palestinos.

Horas antes de la llegada de Kerry, un grupo de importantes líderes del Likud, el partido de Netanyahu, y de su socio en el gobierno, Habayit Hayehudi (Hogar Judío), recorrieron el Valle del Jordán, la región sur de Cisjordania y la zona más fértil de ese territorio palestino ocupado por Israel desde 1967.

Entre el grupo de dirigentes se destacaban el vice canciller Ze`ev Elkin y el ministro del Interior Gideon Sa`ar, quien no dudó en enviar un mensaje al emisario de la Casa Blanca.

"Donde no hay una colonia, no habrá IDF (el ejército israelí). Donde no están las IDF, habrá terrorismo. Nuestra posición es clara: el Valle del Jordán es israelí y seguirá siendo israelí", sentenció el ministro.

"A todos aquellos que nos están proponiendo ahora que Israel retroceda a las fronteras de 1967, sólo existe una respuesta, que ya fue dicha en 1969 por el entonces canciller Abba Eban: `¡Las fronteras de 1967 son las fronteras de Auschwitz!`," aseguró Elkin, en referencia al infame campo de concentración nazi.

A fin de minimizar críticas internacionales durante la visita de Kerry, Netanyahu ha pospuesto al parecer hasta la semana que viene la publicación de una oferta para constuir otros 1.400 asentamientos en tierras reclamadas por los palestinos.

Durante anteriores liberaciones de presos, en agosto y octubre, Netanyahu también anunció nuevos proyectos de construcción en Cisjordania y Jerusalén este con el fin de apaciguar al ala dura de su gobierno.

Kerry permanecerá en la región al menos hasta mañana y posiblemente hasta el sábado, dijo el portavoz de la embajada estadounidense en Tel Aviv, Geoffrey Anisman.