El experimentado jugador del Lomas Athetlic remarca que este deporte no está ligado a la violencia, pero aclaró que desde la disciplina "algo se tendrá que hacer frente a estos hechos".

En medio de la conmoción por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, en manos de rugbiers del club Náutico Arsenal Zárate, Ignacio Redruello, uno de los jugadores más experimentados del plantel de Lomas Athletic, desestima que el deporte sea sinónimo de violencia, pero aclara que desde se puede "ayudar a bajar los niveles de violencia": “Desde Lomas tratamos de predicar el compañerismo, la amistad".

“La violencia está instalada fuerte en la sociedad."
“La violencia está instalada fuerte en la sociedad."

“La violencia está instalada fuerte en la sociedad. Desde el rugby se pueden hacer un montón de cosas para ayudar en estos temas, como bajar los niveles de violencia. No sé si la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA) llevará a cabo una campaña, pero algo se tendrá que hacer frente a estos hechos. No va la ecuación ‘rugby violento’, ‘fútbol no violento’ o el deporte que sea”, consideró el medio scrum de Los Fundadores.

Respecto de la determinación que tomó Lomas Athletic sobre esta situación, Redruello aclaró que no hubo nuevas directivas por parte de los encargados de conducir los destinos del club. “No hay una bajada de línea ni un plan de parte de los directivos. Sí puedo decir que entre nosotros (los jugadores) tenemos la costumbre de cuidarnos los fines de semana, no pasarse en los excesos. Cuidarnos a nosotros mismo es algo natural y que llevamos adentro”, confió.

Escuchar hablar de valores es algo común en el mundo del rugby. Es algo que data de muchos años y no se quiebra: “Desde Lomas tratamos de predicar con eso, el compañerismo, la amistad. Eso está bien arraigado. En un partido de rugby suelen haber hechos que no están ligados a este deporte, lo tenemos muy en claro, pero con el tercer tiempo (donde los jugadores comparten un lunch con rivales, amigos y familiares) termina todo".

Pidió la pena máxima para los imputados.
Pidió la pena máxima para los imputados.

Por otro lado, y a modo personal, explicó su visión sobre los 10 imputados: “Que les caiga la pena máxima. Es un crimen. Independientemente del deporte es un crimen. Exijo rápida justicia, algo que no les pasa a la víctimas en este país”. Y agregó: “Siempre los cambios profundos se dan a raíz de hechos tristes y aberrantes. Ojalá en un futuro cambie. Desde el deporte se pueden capitalizar muchos aspectos. El tema no sólo pasa por el rugby, sino por la sociedad. Hay asesinatos en todos lados”.

El rugby es considerado desde sus inicios como un deporte de elite, destinado a gente de “clase alta”, pero Redruello marcó un punto de inflexión sobre este tema, donde la inclusión pasó a ser determinante: el tercer puesto en el Mundial de Francia 2017.

"Todos los clubes pasaron a recibir familias de diferentes extractos sociales. Hoy en día los municipios le abren el rugby para toda la gente. El elitismo pasó, hoy el rugby está dentro de los deportes más populares. Es encasillarlo en algo que no tiene que ver. Nunca lo vi como elitista y para mí es muy bueno que mucha gente se siga acercando. A partir de esto, se pueden cambiar muchas cosas, pero tenemos que estar todos unidos para lograrlo”, marcó.