No podía perderme la oportunidad de participar en esta edición especial de La Unión por un nuevo aniversario de Lomas de Zamora. Leo el diario todos los días y soy un enamorado de mi barrio de toda la vida, donde crecí y donde elegí criar a mis hijos. Nuestra ciudad, creo, es un poco como nuestra familia: lejos está de ser perfecta y muchas veces nos trae dolores de cabeza, pero la queremos como es.

En este nuevo cumpleaños de Lomas me gustaría viajar en el tiempo para entender cómo fue que nació nuestro hogar.

Año 1580, pocos meses después de la segunda fundación de Buenos Aires. Los telomines, los pueblos originarios que habitaban estas tierras, caían derrotados por los españoles en el combate de La Matanza. Los conquistadores se repartieron entonces las tierras ganadas y formaron en el lugar un establecimiento de campo. En 1736, la estancia fue comprada por Juan de Zamora. ¿Les suena el nombre? De Zamora mantuvo las tierras en su poder hasta 1765, cuando las vendió al Colegio Nuestra Señora de Belén. Pero la expulsión de los jesuitas de todo territorio perteneciente a España por la Corona en 1767 provocó la disolución del colegio, por lo que en 1778 se subastaron los terrenos y aquel enorme campo fue adquirido por la Real Hacienda española.

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Lomas pasó a ser Estancia del Estado tras la Revolución de Mayo y la declaración de la Independencia. Muchos pobladores le pidieron terrenos al Gobierno y varios de ellos fueron beneficiados con el reparto, como don Tomás Grigera. Estos viejos vecinos se presentaron en 1820 ante el gobernador pidiendo el título de propiedad de las tierras que venían trabajando. Les dieron el visto bueno y en mayo de 1821 se dispuso el primer amojonamiento en la zona, con su centro en el Pueblo de la Paz.

Tras la distribución de las chacras, el lugar comenzó lentamente a mostrar crecimiento. El núcleo del pueblo se fue formando alrededor del paraje conocido como las “Tres Esquinas” (hoy Hipólito Yrigoyen y Pereyra Lucena). En un principio, Lomas perteneció al Partido de Quilmes y el 7 de abril de 1852 pasó a ser jurisdicción de Barracas del Sud.

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Esto provocó varios conflictos de intereses, lo que generó una fuerte campaña de los pioneros para lograr la autonomía. La insistencia terminó dando frutos: el petitorio de creación del nuevo partido llegó a la Cámara de Representantes bonaerense, la ley 336 fue votada el 5 de septiembre de 1861 y promulgada cinco días después. ¡Felices 157, Lomas!