El “1” de Los Andes, que volvió a jugar luego de 17 meses, disfruta su presente, pero no se olvida de los meses duros. “No la pasé bien”, dijo.
Fede Díaz no se dio por vencido y hoy tiene su recompensa.

De estar relegado, casi marginado por Juan Carlos Kopriva y con la mochila de 17 meses sin jugar de manera oficial, Federico Díaz renovó la esperanza con el arribo de Germán Cavalieri como técnico de Los Andes y ya tuvo su revancha: fue titular en el triunfo por 2-1 ante Argentino de Quilmes y redondeó una buena actuación.

Este partido significó un renacer para el arquero formado en las Inferiores del Milrayitas, que en la Barranca quilmeña le puso punto final a su momento más “duro” en el club y encara la recta final de la temporada de la Primera B desde otro lugar, más ilusionado.

Díaz redondeó un buen partido ante Argentino de Quilmes. (Foto: prensa Los Andes)

“Mi desafío ahora es ganarme el puesto, a eso apunto, y soy consciente que lo tengo que revalidar todas las semanas. Quiero afianzarme como titular y jugar la mayor cantidad de partidos, ya que nunca tuve la posibilidad de hacerlo durante un semestre completo”, remarcó en diálogo con Diario La Unión.

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Esta realidad dista bastante de lo que fue su pasado más reciente. Y Germán Cavalieri, capaz sin darse cuente, fue clave para que le “1” haya arrancado el 2020 con un mejor semblante y las energías renovadas. “Desde el primer entrenamiento nos dijo a todos que teníamos las mismas posibilidades, que no conocía a ninguno y que todos teníamos chance de jugar. Así alimentó la competencia interna de todo el plantel y a mí me generó nuevas expectativas, luego de meses en los que no la pasé bien y no me sentí valorado”.

Y no es para menos. El arquero -de 27 años- había sido bajado a Reserva por decisión de Kopriva, exentrenador del club, y por eso no realizó la pretemporada con el plantel profesional a mitad de año, algo que había hecho ininterrumpidamente desde 2011. Y eso lo marcó mucho. “No la pasé bien, fueron meses duros”, dejó en claro el “1”.

"No haber realizado la pretemporada de mitad de año fue un golpe duro, pero jamás bajé los brazos y ahí estuvo la clave para tener esta oportunidad", dijo el arquero.

“No haber ido a la pretemporada de mitad de año fue un golpe duro después de haberlo hecho desde 2011, pero nunca bajé los brazos, tampoco me caí, yo seguí entrenándome de la misma manera y creo que ahí estuvo la clave para hoy tener esta oportunidad”, amplió.

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Ahora, con un presente distinto y la tranquilidad de haber tenido un buen partido en su regreso a la titularidad, todo tiene otro color para Fede D. “Si bien en un momento no me sentí valorado, demostré que estoy a la altura de las circunstancias y eso me reconforta muchísimo. El otro día, más allá del gol del comienzo, me sentí bien y creo que me afiancé con el correr de los minutos. Mis compañeros y el cuerpo técnico me dieron mucha confianza y después respondí bien en las dos jugadas que tuve”, concluyó.