Referentes del sector explican que las bajas temperaturas de diciembre, junto con la crisis económica y la caída del consumo interno hará que se produzcan menos de 1 millón de unidades, prácticamente la mitad que en 2015. Solicitan que vuelva el financiamiento y esperan que los nuevos equipos con eficiencia energética ayuden a sostener la demanda.
En 2015, se habían fabricado 1,8 millón de unidades.
En 2015, se habían fabricado 1,8 millón de unidades.

Por el contexto socioeconómico actual, la caída del poder adquisitivo de los consumidores y la falta de financiamiento sumado a las bajas temperaturas, la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) estimó que la producción de acondicionadores de aire no llegará a un millón de unidades en 2018, 70 mil por debajo de 2017, y prácticamente la mitad de lo fabricado en 2015.

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La crisis del consumo y las bajas temperaturas harán que las ventas de fin de año sufran una caída del 16% interanual. “Todo lo antedicho importa una estimación muy austera para la producción del 2019, que se ubica entre 800 y 850 mil unidades”, advirtieron los fabricantes.

Evaluaron que el mercado podría estar presentando cierta madurez desde su pico en 2015, cuando la producción fue de 1,8 millones de unidades.

El pesimismo también se sustenta en que se trata de bienes durables de consumo, consideraron. Así, el precio de los acondicionadores de aire, más allá de los esfuerzos de competitividad del sector, tiene un importante peso relativo en el presupuesto doméstico.

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“Este mes arrancó con temperaturas bajas para la media histórica: es el diciembre más frío de los últimos 19 años, según datos del Servicio Meteorológico Nacional”, señalaron.

Por su parte, Federico Hellemeyer, presidente de Afarte, resumió: “El 2018 fue un año difícil para todos los sectores de la economía, particularmente los que dependemos del mercado interno”.

“La caída del consumo dejó mucho stock y eso hace que a nivel industrial la eventual futura reactivación sea lenta. Con este panorama, esperamos un 2019 con niveles de producción conservados”, precisó el dirigente.

Como ayuda, Hellemeyer consideró: “La oportunidad que vemos para dinamizar la demanda de acondicionadores de aire es el estímulo a nivel financiero para la compra de equipos con alta eficiencia energética. Así, el consumidor va a reconocer la conveniencia de renovar su viejo equipo por uno que le permita bajar su consumo de electricidad”.