Desde el Partido Comunista de Lomas, José Luis Heller y Samuel Smitniansky, sienten que la recuperación del espacio es “una gran victoria popular”.
Luis y Samuel, en el partido comunista de Lomas.

Marzo es el mes del “Nunca más” y lo demuestran las multitudinarias marchas que cada 24 convocan a argentinos de todas las generaciones, convencidos de que la democracia se tiene que militar y que luchar. Por eso, desde el Partido Comunista de Lomas, José Luis Heller y Samuel Smitniansky, sienten que la recuperación del Pozo de Banfield como Sitio de la Memoria es “una gran victoria popular”.

José Luis Heller fue desaparecido, estuvo 15 días secuestrado junto a su compañera que estaba embarazada, durante la última dictadura cívico-militar, pero lograron sobrevivir. “En ese momento vivía en Capital. Era metalúrgico, hicimos resistencia en la empresa y terminé desaparecido. Según la reconstrucción de los hechos estuvimos en el centro clandestino de detención Automotores Orletti y de ahí nos trasladaron al Vesubio. Salimos vivos, lo peor de la tortura era tener a mi compañera al lado”, cuenta.

Para Heller la recuperación del Pozo de Banfield como Sitio de la Memoria “es una gran victoria popular”. “Es una gran lucha que inició nuestro camarada Toto Simerman y que fue continuada por una legión de militantes. Es un hecho que hay que saludar en un marco en el que la lucha por Verdad, Memoria y Justicia no ha terminado, por eso pedimos por la libertad a los 60 presos políticos, empezando por Milagro Sala y en todo caso cárcel a Stornelli porque hoy así está en juego la república, la democracia, cuando lo citan a Ramos Padilla para pedirle cuentas de una investigación en la que fue a buscar a un extorsionador y se encontró con una red de espionaje ilegal infernal de la cual han salido la mayoría de los casos de presos políticos”, reclamó.

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Samuel Smitniansky se reconoce así mismo como uno de los pocos abogados que interponía los Hábeas Corpus. “Jamás le pregunté a un familiar a qué partido, sector u organización pertenecía el desaparecido o el secuestrado, hice Hábeas Corpus por todos. Tan así que Hebe de Bonafini me regaló un libro y en la dedicatoria me puso ‘para el único abogado que nunca se negó a interponer un Hábeas Corpus’”, manifestó.

En cuanto al análisis de la actualidad, remarcó que “la lucha por Memoria, Verdad y Justicia se convirtió en patrimonio de un sector mayoritario del pueblo argentino”. Y agregó: “El país se ha convertido en un ejemplo mundial de juzgar a los miembros de las fuerzas asesinas y han sido juzgados conforme a tribunales constituidos, conforme a los códigos procesales y penales, han gozado de la libertad de elegir al abogado defensor, nadie ha sido privado de sus derechos. Inclusive, entre los acusados, hubo absoluciones. Lo cual indica que hubo justicia”.

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Así como las manifestaciones populares defienden hoy la democracia también llevaron al fin de la dictadura a principios de los 80. “La dictadura cae porque a partir de las luchas populares emprende la aventura de Malvinas con la ilusión de que una victoria militar con la neutralidad de Estados Unidos le iba a permitir recuperar prestigio y subsistir, fue un análisis equivocado porque Estados Unidos jamás iba a romper su alianza estratégica con Inglaterra. Dejó a Argentina aislada y militarmente en esa aventura fuimos derrotados”, resumió sobre la importancia de la lucha en las calles.