Gabriel Di Nuzzo es uno de los 200 socios que decidió sumarse a la iniciativa de ser “protector” del Albirrojo frente a la pandemia. Con un aporte mensual, ayuda a que la institución genere fondos durante la cuarentena.
Por la iniciativa ya se reunieron más de 200 mil pesos.
Por la iniciativa ya se reunieron más de 200 mil pesos.

El lema de muchos clubes suele incluir a los socios como parte vital de la institución. En Talleres, las muestras están a la vista en plena pandemia y con las puertas cerradas.

El Club lanzó la iniciativa del “Socio Protector”, una novedad de la cuarentena que apunta a generar fondos para sostener la debilitada economía frente a la imposibilidad de abrir. Gabriel Di Nuzzo, ex dirigente y socio vitalicio, es uno de los 200 hinchas que decidió aportar su granito de arena en este momento y contó los motivos que lo hicieron decidirse.

“Esto se puede explicar con un ejemplo claro. Tenés un amigo, un familiar, un ser querido que esté pasando un momento difícil. Sin pensarlo lo vas a ayudar. Talleres para mí es un hermano, un pariente al que tengo que ayudar. Y es lo que está haciendo la familia del club. Para mí es un honor y un orgullo dar una mano”, explicó.

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La propuesta que nació en medio de la pandemia apunta a que, quienes puedan, colaboren con una cuota extra de $200 por mes hasta fin de año, destinados a los gastos operativos que tiene el club y que no pueden ser abordados sin actividades y a puertas cerradas. Unos días atrás, el vicepresidente del Albirrojo, Osvaldo Fernández, había hecho mención al tema en diálogo con La Unión. “A estos socios se sumaron otros que no eran y decidieron hacerse porque pensaron que, quizás, el club podría estar en peligro y decidieron abrazarlo fuertemente. El hincha de Talleres es así y sabe el valor que tiene su participación”, había dicho sobre la iniciativa con la que ya reunieron $200 mil.

En su vínculo con el club, Di Nuzzo supo ser dirigente y acompañar obras que, por estos días, siguen tomando forma en el club. Damián, su hermano, es uno de los encargados de la Subcomisión que lleva adelante la construcción de los nuevos palcos, bancos de suplente y la ampliación de la platea. “La gente de Talleres es distinta en el sentido de que estamos construyendo palcos y se vendieron todos cuando valen una plata importante. Hay gente trabajando constantemente a pesar de esto. Ayudamos a la gente con la comida tres veces por semana. ¿Cómo no te va a sumar a colaborar en lo que puedas?”, se preguntó.

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Y habló del legado familiar que los une al club. “Talleres es una forma de vida que elegimos. Nacimos en el barrio y somos agradecidos de lo que el club nos dio. Algo que les debe pasar a todos los que son fanáticos de alguna manera. Uno de chico vivió cosas tan lindas y eso es por otros que decidieron hacerlo también. Algún loco, por ejemplo, en el año 46 habrá pensado en hacer una pileta y nosotros la usamos después. Ahora nos toca a nosotros hacer estas locuras y aportar para que se construyan palcos de primer nivel. La idea es devolverle al club eso que tanto nos dio”, concluyó.